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La Máquina del tiempo (Herbert George Wells) - pág.18

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rápidamente a través de sus fases desde la nueva hasta la llena, y tuve un débil
atisbo de las órbitas de las estrellas. Pronto, mientras avanzaba con velocidad
creciente aún, la palpitación de la noche y del día se fundió en una continua
grisura; el cielo tomó una maravillosa intensidad azul, un espléndido y luminoso
color como el de un temprano amanecer; el sol saltarín se convirtió en una raya
de fuego, en un arco brillante en el espacio, la luna en una débil faja
oscilante; y no pude ver nada de estrellas, sino de vez en cuando un círculo
brillante fluctuando en el azul.

La vista era brumosa e incierta. Seguía yo situado en la de la colina sobre la
cual está ahora construida esta casa y e1 saliente se elevaba por encima de mí,
gris y confuso. Vi unos árboles crecer y cambiar como bocanadas de vapor, tan
pronto pardos como verdes: crecían, se desarrollaban, se quebraban y
desaparecían. Vi alzarse edificios vagos y bellos y pasar como sueños. La
superficie de la tierra parecía cambiada, disipándose y fluyendo bajo mis ojos.
Las manecillas sobre los cuadrantes que registraban mi velocidad giraban cada
vez más de prisa. Pronto observé que el círculo solar oscilaba de arriba abajo,
solsticio a solsticio, en un minuto o menos, y que, por consiguiente, mi marcha
era de más de un año por minuto; y minuto por minuto la blanca nieve destellaba
sobre el mundo, y se disipaba, siendo seguida por el verdor brillante y corto de
la primavera.

Las sensaciones desagradables de la salida eran menos punzantes ahora. Se
fundieron al fin en una especie de hilaridad histérica. Noté, sin embargo, un
pesado bamboleo de la máquina, que era yo incapaz de explicarme. Pero mi mente
se hallaba demasiado confusa para fijarse en eso, de modo que, con una especie
de locura que aumentaba en mí, me precipité en el futuro. Al principio no pensé
apenas en detenerme, no pensé apenas sino en aquellas nuevas sensaciones. Pero
pronto una nueva serie de impresiones me vino a la mente -cierta curiosidad y


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