Fábulas literarias (Tomás de Iriarte) - pág.39
Indice General
|
Volver
Página 39 de 74
noticia de la de su nación.
- XLI - El gato, el lagarto y el grillo
Ello es que hay animales muy científicos
en curarse con varios específicos,
y en conservar su construcción
orgánica,
como hábiles que son en la botánica;
pues conocen las hierbas diuréticas, 5
catárticas, narcóticas, eméticas,
febrífugas, estípticas, prolíficas,
cefálicas también y sudoríficas.
En esto era gran práctico y teórico
un gato, pedantísimo retórico, 10
que hablaba en un estilo tan enfático
como el más estirado catedrático.
Yendo a caza de plantas salutíferas,
dijo a un lagarto: «¡Qué ansias tan
mortíferas!
Quiero, por mis turgencias 15
semihidrópicas,
chupar el zumo de hojas
heliotrópicas...»
Atónito el lagarto con lo exótico,
de todo aquel preámbulo
estrambótico,
no entendió más la frase macarrónica
que si le hablasen lengua babilónica. 20
Pero notó que el charlatán ridículo,
de hojas de girasol llenó el ventrículo;
y le dijo: «Ya, en fin, señor hidrópico,
he entendido lo que es zumo
heliotrópico...»
¡Y no es bueno que un grillo, oyendo 25
el diálogo,
aunque se fue en ayunas del catálogo
de términos tan raros y magníficos,
hizo del gato elogios honoríficos!
Sí; que hay quien tiene la hinchazón por
mérito,
y el hablar liso y llano por demérito.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-74
|