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Drácula (Abraham Stroker) - pág.186

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Oh, amigo John, es un mundo extraño, un mundo lleno de miserias, y amenazas, y problemas, y sin embargo, cuando la reina risa viene hace que todos bailemos al son de la tonada que ella toca. Corazones sangrantes, y secos huesos en los cementerios, y lágrimas que queman al caer..., todos bailan juntos la misma música que ella ejecuta con esa boca sin risa que posee. Y créame, amigo John, que ella es buena de venir, y amable. Ah, nosotros hombres y mujeres somos como cuerdas en medio de diferentes fuerzas que nos tiran de diferentes rumbos. Entonces vienen las
lágrimas; y como la lluvia sobre las cuerdas nos atirantan, hasta que quizá la tirantez se vuelve demasiado grande y nos rompemos. Pero la reina risa, ella viene como la luz del sol, y alivia nuevamente la tensión; y podemos soportar y continuar con nuestra labor, cualquiera que sea.
No quise herirlo pretendiendo que no veía su idea; pero, como de todas maneras no entendía las causas de su regocijo, le pregunté. Cuando me respondió, su rostro se puso muy serio, y me dijo en un tono bastante diferente:
-Oh, fue la triste ironía de todo eso, esta encantadora dama engalanada con flores, que se veía tan fresca como si estuviese viva, de modo que uno por uno dudamos de si en realidad estaba muerta; ella yaciendo en esa fina casa de mármol en el cementerio solitario, donde descansan tantas de su clase, yacía allí con su madre que tanto la amaba, y a quien ella amaba a su vez; y aquella sagrada campana haciendo: ¡dong!, ¡dong!, ¡dong!, tan triste y despacio; y aquellos santos hombres, con los blancos vestidos del ángel, pretendiendo leer libros, y sin embargo, todo el tiempo sus ojos nunca estaban en una
página; y todos nosotros con la cabeza inclinada. ¿Y todo para qué? Ella está muerta; así pues, ¿o no?
-Bien, pues por mi vida, profesor -le dije yo-, yo no veo en todo eso nada que cause risa. La verdad es que su explicación lo hace más difícil de entender todavía. Pero aunque el servicio fúnebre haya sido cómico, ¿qué hay del pobre Art y de sus problemas? Pues yo creo que su corazón se es taba sencillamente rompiendo.
-Justamente. ¿Dijo él que la transfusión de su sangre a las venas de ella la había hecho su verdadera esposa?


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