Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Drácula (Abraham Stroker)

Drácula (Abraham Stroker) - pág.182

Indice General | Volver

Página 182 de 408


Jonathan y yo estuvimos tomados de la mano, y sentimos que nuestro mejor y más querido amigo nos había abandonado.
Regresamos a la ciudad en silencio y tomamos un autobús hasta la esquina de Hyde Park, Jonathan pensó que me interesaría ir un momento al Row, por lo que nos sentamos; pero había tan poca gente ahí, que era triste y desolado ver tantas sillas vacías. Nos hizo pensar en la silla vacía que teníamos en casa; así es que nos levantamos y caminamos en dirección a Piccadilly. Jonathan me
llevaba de la mano, tal como solía hacerlo antiguamente antes de que yo fuera a la escuela. A mí me parecía aquello muy osado, pues no se pueden pasar años dando clases de etiqueta y decoro a las niñas sin que la pedantería de ello lo impresione a uno un poquito. Pero era Jonathan, y era mi marido, y nosotros no conocimos a nadie de los que vimos (y no nos importaba si ellos nos conocían), por lo que seguimos caminando en la misma forma.
Yo estaba mirando a una muchacha muy bella, con un sombrero de rueda de carruaje, que estaba sentada en una victoria afuera de Giuliano´s, cuando sentí que Jonathan me apretó la mano tan fuerte que me hizo daño, y dijo como en un susurro: "¡Dios mío!" Yo siempre estoy ansiosa por Jonathan, pues siempre temo que algún ataque nervioso pueda enfermarlo otra vez; así es que me volví hacia él rápidamente y le pregunté qué le había molestado.
Estaba muy pálido, y sus ojos parecían salirse de sus órbitas, mientras, con una mezcla de terror y asombro, miraba fijamente a un hombre alto y delgado, de nariz aguileña, bigote negro y barba en punta, que también estaba observando a la muchacha bonita. La estaba mirando tan embebido que no se percató de nuestra presencia, y por ello pude echarle un buen vistazo. Su cara no era una buena cara; era dura y cruel, y sensual, y sus grandes dientes blancos, que se miraban más blancos por el encendido rojo de sus labios, estaban afilados como los de un animal. Jonathan estuvo mirándolo tan fijamente que yo tuve hasta miedo de que el individuo lo notara. Y temí que lo tomara a mal, ya que se veía tan fiero y detestable. Le pregunté a Jonathan por qué estaba perturbado, y él me respondió, pensando evidentemente que yo sabía tanto como él cuando lo hizo:


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-408  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados