Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Drácula (Abraham Stroker)

Drácula (Abraham Stroker) - pág.153

Indice General | Volver

Página 153 de 408


Después de un rato se escuchó un estrépito en la ventana y un montón de pedazos de vidrio cayeron al suelo. La celosía de la ventana voló hacia adentro con el viento que entraba, y en la abertura de las vidrieras quebradas apareció la cabeza de un lobo grande y flaco. Mi madre lanzó un grito de miedo y se incorporó rápidamente sentándose sobre la cama, sujetándose nerviosamente de cualquier cosa que pudiera ayudarla. Entre otras cosas se agarró de la guirnalda de flores que el doctor van Helsing insistió en que yo llevara alrededor de mi cuello, y me la arrancó de un tirón. Durante un segundo o dos se mantuvo sentada, señalando al lobo, y repentinamente hubo un extraño y horrible gorgoteo en la garganta; luego se desplomó, como herida por un rayo, y su cabeza me
golpeó en la frente, dejándome por unos momentos un tanto aturdida. El cuarto y todo alrededor parecía girar. Mantuve mis ojos fijos en la ventana, pero el lobo retiró la cabeza y toda una miríada de pequeñas manchas parecieron entrar volando a través de la rota ventana, describiendo espirales y círculos como la columna de polvo que los viajeros describen cuando hay un simún en el desierto. Traté de moverme, pero había una especie de hechizo sobre mí, y el pobre cuerpo de mamá que parecía ya estarse enfriando, pues su querido corazón había cesado de latir, pesaba sobre mí; y por un tiempo no recuerdo más.
No pareció transcurrir mucho rato, sino más bien que fue muy, muy terrible, hasta que pude recobrar nuevamente la conciencia. En algún lugar cercano, una campana doblaba; todos los perros de la
vecindad estaban aullando, y en nuestros arbustos, aparentemente muy cercanos, cantaba un ruiseñor. Yo estaba aturdida y embotada de dolor, terror y debilidad, pero el sonido del ruiseñor pareció la voz de mi madre muerta que regresaba para consolarme. Los ruidos parece que también despertaron a las sirvientas, pues pude oír sus pisadas descalzas corriendo fuera de mi puerta. Las llamé y entraron, y cuando vieron lo que había sucedido, y qué era lo que descansaba sobre mí en la cama, dieron gritos. El viento irrumpió a través de la rota ventana y la puerta se cerró de golpe. Levantaron el cuerpo de mi amada madre y la acostaron, cubriéndola con una sábana, sobre la cama, después de que yo me hube levantado.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-408  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados