Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Drácula (Abraham Stroker)

Drácula (Abraham Stroker) - pág.134

Indice General | Volver

Página 134 de 408


Sin embargo, me mostré firme, e hice los preparativos para mi larga vigilia. Cuando su sirvienta la hubo preparado para la noche, entré, habiendo entretanto cenado, y tomé asiento al lado de su cama. No hizo ninguna objeción, sino que se limitó a mirarme con gratitud siempre que pude captar sus ojos. Después de un largo rato pareció estar a punto de dormirse, pero con un esfuerzo pareció recobrarse y sacudirse el sueño. Esto se repitió varias veces, con más esfuerzo y pausas más cortas a medida que el tiempo pasaba. Era aparente que no quería
dormir, de manera que yo abordé el asunto de inmediato:
-¡No quiere usted dormirse?
-No. Tengo miedo.
-¡Miedo de dormirse! ¿Por qué? Es una bendición que todos anhelamos.
-¡Ah! No si usted fuera como yo. ¡Si el sueño fuera para usted presagio de horror...!
-¡Un presagio de horror! ¿Qué quiere usted decir con eso?
-No lo sé, ¡ay!, no lo sé. Y eso es lo que lo hace tan terrible. Toda esta debilidad me llega mientras duermo; de tal manera que ahora me da miedo hasta la idea misma de dormir.
-Pero, mi querida niña, usted puede dormir hoy en la noche. Yo estaré aquí velando su sueño, y puedo prometerle que no sucederá nada.
-¡Ah! ¡Puedo confiar en usted!
Aproveché la oportunidad, y dije:
-Le prometo que si yo veo cualquier evidencia de pesadillas, la despertaré inmediatamente.
-¿Lo hará? ¿De verdad? ¡Qué bueno es usted conmigo! Entonces, dormiré.
Y casi al mismo tiempo dejó escapar un profundo suspiro de alivio, y se hundió en la almohada, dormida.
Toda la noche estuve a su lado. No se movió ni una vez, sino que durmió con un sueño tranquilo, reparador. Sus labios estaban ligeramente abiertos, y su pecho se elevaba y bajaba con la regularidad de un péndulo. En su rostro se dibujaba una sonrisa, y era evidente que no habían llegado pesadillas a perturbar la paz de su mente.
Temprano por la mañana llegó su sirvienta; yo la dejé al cuidado de ella y regresé a casa, pues estaba preocupado por muchas cosas. Envié un corto telegrama a van Helsing y a Arthur, comunicándoles el excelente resultado de la transfusión. Mi propio trabajo, con todos sus contratiempos, me mantuvo ocupado durante todo el día; ya había oscurecido cuando tuve oportunidad de preguntar por mi paciente zoófago.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-408  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados