Drácula (Abraham Stroker) - pág.35
Indice General
|
Volver
Página 35 de 408
Luego tomó mis dos cartas y las colocó con las de él, y guardó los utensilios con que había escrito. En el instante en que la puerta se cerró tras él, yo me incliné y miré los sobres que estaban boca abajo sobre la mesa. No sentí ningún escrúpulo en hacer esto, pues bajo las circunstancias sentía que debía protegerme de cualquier manera posible.
Una de las cartas estaba dirigida a Samuel F. Billington, número 7, La Creciente, Whitby; otra a herr Leutner, Varna; la tercera era para Coutts & Co., Londres, y la cuarta para Herren Klopstock & Billreuth, banqueros, Budapest. La segunda y la cuarta no estaban cerradas. Estaba a punto de verlas cuando noté que la perilla de la puerta se movía. Me dejé caer sobre mi as iento, teniendo apenas el tiempo necesario para colocar las cartas como habían estado y para reiniciar la lectura de mi libro, antes de que el conde entrara llevando todavía otra carta en la mano. Tomó todas las otras misivas que
estaban sobre la mesa y las estampó cuidadosamente, y luego, volviéndose a mí, dijo:
-Confío en que usted me perdonará, pero tengo mucho trabajo en privado que hacer esta noche. Espero que usted encuentre todas las cosas que necesita.
Ya en la puerta se volvió, y después de un momento de pausa, dijo:
-Permítame que le aconseje, mi querido joven amigo; no, permítame que le advierta con toda seriedad que en caso de que usted deje estos cuartos, por ningún motivo se quede dormido en cualquier otra parte del castillo. Es viejo y tiene muchas memorias, y hay muchas pesadillas para aquellos que no duermen sabiamente. ¡Se lo advierto! En caso de que el sueño lo dominase ahora o en otra oportunidad
o esté a punto de dominarlo, regrese deprisa a su propia habitación o a estos cuartos, pues entonces
podrá descansar a salvo. Pero no siendo usted cuidadoso a este respecto, entonces... -terminó su discurso de una manera horripilante, pues hizo un movimiento con las manos como si se las estuviera lavando.
Yo casi le entendí. Mi única duda era de si cualquier sueño pudiera ser más terrible que la red sobrenatural, horrible, de tenebrosidad y misterio que parecía estarse cerrando a mi alrededor.
Más tarde. Endoso las últimas palabras escritas, pero esta vez no hay ninguna duda en el asunto.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-408
|