El tratado naval (Arthur Conan Doyle) - pág.32
Indice General
|
Volver
Página 32 de 34
Bueno, el señorito Joseph tiene más maldad de la que yo le hubiera adjudicado, sí, señor, mucha más. Se lanzó contra mí blandiendo el cuchillo y tuve que golpearle hasta tumbarle por dos veces, cortándome en los nudillos antes de dominarle. Cuando terminó la pelea parecía querer «asesinarme con la mirada del único ojo que le había quedado sano, pero se atuvo a razones y soltó los papeles. Tras haberlos conseguido le dejé ir, pero esta mañana he telegrafiado a Forbes dándole una información completa. Si es lo suficientemente rápido y consigue cazar al pájaro, ¡tanto mejor! Pero si, como sospecho, el pájaro abandonó el nido antes de que él llegue, ¡pues bien, mucho mejor para el Gobierno! Imagino que Lord Holdhurst, por un lado, y el señor Percy Phelps, por otro, preferirían con mucho que el asunto no llegara nunca hasta un tribunal policial.
-¡Dios mío! -dijo nuestro cliente con voz entrecortada-. ¿Está usted diciéndome que durante estas diez largas semanas de agonía los documentos robados estuvieron todo el rato conmigo en la misma habitación?
-Así fue.
-¡Y Joseph! ¡Joseph un traidor y un ladrón!
-¡Hum! Lamento tener que decirle que el carácter de Joseph es más profundo y peligroso de lo que uno juzgaría por su aspecto. Por lo que esta mañana he podido enterarme, he sacado la conclusión de que ha perdido mucho dinero por meterse sin saber nada en el mundo de la Bolsa, y está dispuesto a hacer cualquier cosa para sanear su fortuna. Como es
15 Uno de los cuentos incluidos en Las aventuras de Sherlock Holmes. Se trata de un curioso caso del problema del recinto cerrado, al que también aludiría el amigo de Rouletabille en El misterio del cuarto amarillo. Véase pág. 66, de la citada obra de Gastón Leroux.
un hombre totalmente egoísta, cuando se le presentó la ocasión, ni la felicidad de su hermana, ni la reputación de usted le hicieron detenerse.
Percy Phelps se hundió en la silla.
-La cabeza me da vueltas -dijo-, sus palabras me han mareado.
-La principal dificultad en su caso -observó Holmes, con el didactismo que le caracteriza-estaba en el hecho de que había demasiados datos. Lo que era vital estaba cubierto y oculto por lo irrelevante. De todos los hechos que se nos presentaron, tuvimos que escoger los que juzgamos esenciales y entonces juntarlos dándoles un orden con el fin de reconstruir esta especialísima cadena de acontecimientos.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
>>>
|