El escondido y la tapada (Pedro Calderón de la Barca) - pág.26
Indice General
|
Volver
Página 26 de 60
y mala viga también!
Mas ¿esto del mal y el bien,
esto de la una y las dos,
el pie derecho por guía,
mirar puertas y escalones,
son, por tu vida, lecciones
de la dueña de tu tía?
BEATRIZ: Claro está. ¿Qué pensáis vos?
Como eso, cuando acá estaba,
cada día me enseñaba,
porque era un alma de Dios.
OTÁÑEZ: Y se le echa bien de ver
en la cristiana doctrina
que enseñaba a la sobrina.
Mas, Beatriz, lo que has de hacer
es solamente tratar
de barrer la casa, y no
contar sus vigas; que yo
tengo un chozno familiar
que da de mí testimonio.
BEATRIZ: Si él es familiar y está
con vos...
OTÁÑEZ: Dilo.
BEATRIZ: No será
familiar sino demonio.
OTÁÑEZ: ¡Picudita, bachillera,
que desde vuestra niñez
tenéis para la vejez
hecho el gasto de hechicera,
hablad como habéis de hablar!
BEATRIZ: Arrendajo de don Bueso,
anatomía de hueso,
almanac particular;
vos, que sois en el abismo
de esa calcilla neutral
de vos mismo el orinal,
y el músico de vos mismo,
flaca cecina de yegua,
baúl de tabla y pellejo,
me recorderis de viejo,
parce mihi de la legua,
puerto seco de la tos,
quiroteca de Caifás,
y trescientas cosas más,
¿cómo se ha de hablar con vos?
OTÁÑEZ: Relamidilla, embustera,
agradeced que ha llegado
el coche, y que se ha apeado
señora; que yo os hiciera
llevar a la Inquisición.
Sale LISARDA con manto
LISARDA: Notable priesa ha tenido
mi padre, pues ha querido
mudarse sin dilación,
y que venga la primera
yo a ver la casa y mandar
cómo se ha de aderezar.
OTÁÑEZ: Tal huésped en ella espera.
BEATRIZ: Muy cuerdo mi señor anda
en que tú vengas ahora,
pues no agrada a una señora,
sino sólo lo que manda;
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-60
|