Darlo todo y no dar nada (Pedro Calderón de la Barca) - pág.23
Indice General
|
Volver
Página 23 de 76
(El demonio que aquí aguarde Aparte
ni diga que es su criado,
o muera Apeles o sane.)
ALEJANDRO: Mira, Estatira, si fueron
o rigores o piedades
las que usé contigo, pues
lo hice por no obligarme
a sentir, si tú sintieses,
ni a llorar, si tú llorases.
Y pues con este ejemplar
respondo a las dos iguales,
A CAMPASPE
de parte de mi justicia,
si no te sigue otra parte,
perdonada estás, mujer;
y para de aquí adelante
o no mates, ya que llores,
o no llores, ya que mates.
--Ven, Efestïón.
EFESTIÓN: ¿Qué llevas?
Que dice mucho el semblante.
ALEJANDRO: No sé; pero mucho temo
llanto y valor de Campaspe.
Van ALEJANDRO y EFESTIÓN
ESTATIRA: Aunque parezca que no
es cortesano hospedaje
el que una presa se atreva
a convidar con su cárcel,
si el horror de vuestra casa
o de aquestas soledades
el riesgo en tiempo de guerras
permiten, ya que llegasteis
aquí, que os quedéis conmigo
será para mí de grande
lisonja.
CAMPASPE: Vuestros pies beso.
Y pues que no puede nadie
pagar, si no es recibiendo,
el favor que se le hace,
le admito hasta que de aquestos
soldados asegurarme
pueda.
ESTATIRA: Con nada pudisteis
mejor el deseo pagarme.
Venid. --¡Siroés!
SIROÉS: ¿Qué llevas?
Que dices mucho, aunque calles.
ESTATIRA: No sé; pero mucho temo,
imaginándole antes
tan fiero a Alejandro, ver
a Alejandro tan afable.
Vanse ESTATIRA y SIROéS
NISE: Dicha ha sido para todas
tal huéspeda.
CLORI: De mi parte
yo me doy la norabuena.
CAMPASPE: ¡El cielo a las dos os guarde!
(Oh, ¡qué de cosas, fortuna, Aparte
llevo que comunicarte!
¡Quiera Júpiter, no sea
a las futuras edades
la tragedia de aquel joven
asunto a la de Campaspe!)
FIN DE LA JORNADA PRIMERA
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-76
|