Con quien vengo vengo (Pedro Calderón de la Barca) - pág.29
Indice General
|
Volver
Página 29 de 63
buen ingenio y mi gallarda
presunción, una Lisarda
de las más lindas que vi.
Vase CELIO. Salen don JUAN, URSINO, y don OCTAVIO,
de noche
OCTAVIO: Los dos, señor, contigo
sirviéndote hemos de ir.
URSINO: Ya, Octavio, os digo
que es conmigo excusado
afectar ese honor, ese cuidado.
JUAN: ¿Has de ir solo a esta hora?
URSINO: Pues ¿quién me ha de ofender?
OCTAVIO: Ninguno ignora
que es rayo tu cuchilla,
que del rebelde ha sido maravilla;
mas no porque lo fueses
nos excusa a los dos de descorteses
si, habiéndote aquí hallado,
te dejamos ir solo.
URSINO: Ya habéis dado
en eso, y lo consiento
de vos, Octavio, porque Juan, atento
a la obediencia mía,
no os deje solo, porque más querría
ser hoy con vos grosero
yo, que no que él lo sea.
OCTAVIO: Sólo quiero
responder a ese agravio,
muda la voz y suspendido el labio.
JUAN: ¿Dónde vas?
URSINO: Aquí a casa
de César, donde se divierte y pasa
la noche en tener juego,
conversación y rifas, e irme luego.
Ésta es la casa, despediros puedo;
idos con Dios, que yo seguro quedo.
JUAN: ¿Entraremos contigo?
URSINO: No; que no quiero yo que sea testigo
de si juego o no juego,
para alentar tus inquietudes luego.
Vase URSINO
OCTAVIO: Bien vuestro padre ha andado,
propio despejo de tan gran soldado:
reñir con bizarría.
JUAN: Pues no quisiera hoy la suerte mía
que haber andado bien hubiese sido
en eso.
OCTAVIO: Pues ¿en qué?
JUAN: En haber venido,
ya que le acompañamos,
al barrio de Leonor, pues nos tardamos
por haberle asistido.
OCTAVIO: Antes, don Juan, más presto hemos venido
que otras noches.
JUAN: No creo
que vive en vos la fe de mi deseo,
pues temprano os parece.
OCTAVIO: Aunque es verdad que el alma no padece
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-63
|