Con quien vengo vengo (Pedro Calderón de la Barca) - pág.13
Indice General
|
Volver
Página 13 de 63
dama, amigo, guerra, encuentros,
duque y francés, porque todo
cuanto referí primero,
para volver a Milán,
fue necesario en el cuento.
Volví, pues, a Milán. ¡Nunca
volviera a Milán! ¡Primero,
pluguiera el cielo, una bala
rémora de mis deseos
fuera, parándome el curso
en el mar de mis tormentos!
Pues embajador apenas
de amor cumplí con el feudo
cuando, partiendo a la casa
de mi dama, hallé...El aliento
aquí me falta, y aquí
la voz, desde el labio al pecho,
es un tósigo, un puñal,
es un cordel, un veneno
que me aflige, que me hiere,
que me abrasa y deja muerto;
porque hallé...
Sale URSINO
URSINO: ¡Don Juan!
JUAN: ¿Señor?
OCTAVIO: (Interrumpióme a buen tiempo, Aparte
para que vuelva a tomar
en mis desdichas aliento.)
JUAN: ¿Tú en este cuarto?
URSINO: A buscarte,
muy quejoso de ti, vengo.
JUAN: ¿Tú de mí quejoso?
URSINO: Sí.
JUAN: ¿En qué disgustarte puedo,
si como a señor te aclamo,
como a padre te obedezco?
URSINO: En haberme dilatado
una dicha tanto tiempo
como ha que el señor Octavio
está en casa. ¿No merezco
tener parte yo de un huésped
que a honrarnos viene? ¿No debo
dar gracias a la Fortuna
de este gusto, de este aumento?
JUAN: Con causa te quejas; digo,
que te ofendió mi silencio
neciamente; pero fue
gusto de Octavio.
OCTAVIO: Yo beso
tus plantas por la merced
que me haces; que como vengo
a sola una diligencia
a Verona de secreto,
no quise darte cuidado,
porque he de volverme luego
a Milán.
URSINO: Mucho agraviaste
obligaciones que tengo,
Octavio, a tu sangre.
OCTAVIO: Soy
tu esclavo.
URSINO: Pues ya que puedo,
informado de mi dicha,
hablar libremente, quiero
que un cuarto se te aderece
que, por ser al parque, creo
que te diviertas; que son
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-63
|