El veneno y la triaca (Pedro Calderón de la Barca) - pág.13
Indice General
|
Volver
Página 13 de 29
yo con el veneno mío.
MUERTE ¿Es posible que eso digas?
LUCERO Sí, que las rubias espigas
tienen un secreto en sí,
que me obligan (¡ay de mí!),
a dilatar mis fatigas.
Está entre sus granos de oro
un gran misterio encerrado;
no puedo yo dar bocado
en ellas, que aunque lo ignoro,
sé que es un rico tesoro
de alguna mina escondida,
que está en ellas prevenida;
y que yo he de dar, advierte,
el bocado de la Muerte,
no el bocado de la vida.
(Sale EL OTOÑO con un cestito de frutas.)
MUERTE Pues ya el Otoño ha venido
con bravas frutas, ¿aquí
pondrás el veneno?
LUCERO Sí;
entre frutas escondido,
puesto que gusano ha sido,
estará bien.
MUERTE Pues advierte,
no lleguen a conocerte.
LUCERO Pues ponle tú: yo me iré,
que ya tiene entradas sé
en cualquier tiempo la Muerte.
(Vase.)
MUERTE Tiempos del año, ¿dó bueno?
OTOÑO Hola, Primavera; alerta,
que hay culebras en la huerta.
MUERTE Vuestra malicia condeno:
¿Qué lleváis aquí?
ESTÍO Yo, espigas;
si queréis dellas, tomad.
MUERTE ¿Y tú?
PRIMAVERA Flores.
MUERTE En verdad
que con tu hermosura obligas
a que le tengan las flores.
PRIMAVERA No he visto en toda mi vida
culebra más entendida.
MUERTE ¿Tú, Invierno?
INVIERNO Son mis favores
agua pura helada y clara.
MUERTE El don, como tuyo fue.
ESTÍO ¿Es muy mala? Pues yo sé
que más de uno la tomara.
(Mete entre las frutas el áspid que traía en el pecho.)
MUERTE ¿Tú qué llevas?
OTOÑO Frutas llevo.
MUERTE ¡Qué hermosas son! Ya dejé
el áspid allá y logré
la traición a que me atrevo.
Tiempos alegre, pues ya
veis a la Infanta presente,
que hecho espejo de una fuente,
mirándose en ella está,
su hermosura y gentileza,
su grandeza referid;
enamoradla, y decid
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
>>>
|