Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Emilio o la educación (Jean Jacques Rousseau)

Emilio o la educación (Jean Jacques Rousseau) - pág.31

Indice General | Volver

Página 31 de 600


Yo no puedo por lo tanto privarme de observar que los hombres incurren sobre su uso en los mismos sofismas que los que se refieren a la búsqueda de la verdad. Suponen siempre que se trata a un enfermo que le curan, y que cuando se busca una verdad se encuentra. No se dan cuenta de que al contrapesar las ventajas de una curación que el médico ha realizado, quedan los cien enfermos que mata, y la ventaja de una verdad descubierta no compensa el daño que producen los errores en que caen al mismo tiempo. La ciencia que instruye y la medicina que cura son muy buenas, sin duda, pero la ciencia que engaña y la medicina que mata son funestísimas.
Aprendamos, pues, a distinguirlas. He aquí la necesidad de meditar. Si supiéramos ignorar la verdad, nunca nos seduciría la mentira; si no nos quisiéramos curar a despecho de la naturaleza, no moriríamos jamás a manos del médico; estas dos abstenciones serían razonables y ganaríamos evidentemente sometiéndonos a ellas. No discuto que la medicina no sea útil a algunos hombres, pero digo que es funesta para el género humano.
Se me dirá, como se hace continuamente, que las faltas son del médico, pero que la medicina en sí misma es infalible. Enhorabuena, y que venga ella sin el médico, pues mientras vengan juntos habrá cien veces más riesgo en los errores del artista que esperanza de socorro en el arte.
Este arte mentiroso, hecho más por los males del espíritu que por los del cuerpo, no es más útil para los unos que para los otros; nos guarece menos nuestras dolencias y nos imprime el terror hacia ellas; retrasa menos la muerte y nos la hace sentir anticipadamente; gasta la vida en lugar de prolongarla, y aun cuando lo hiciera, sería todavía en perjuicio de la especie, puesto que nos desprende de la sociedad por los afanes que nos impone, por nuestras obligaciones v por los sustos que nos produce.
Es el conocimiento de los peligros lo que nos lo hace temer; quien se creyera invulnerable no tendría miedo de nada. A fuerza de armar contra el peligro, Aquiles, el poeta, le quita el mérito al valor; cualquier otro en su lugar hubiera -sido un Aquiles al mismo precio.
¿Queréis encontrar hombres de verdadero coraje? Buscadlos en los lugares donde no hay médicos, donde son ignoradas las consecuencias de las enfermedades y donde se piensa poco en la muerte.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados