Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Emilio o la educación (Jean Jacques Rousseau)

Emilio o la educación (Jean Jacques Rousseau) - pág.12

Indice General | Volver

Página 12 de 600



La institución pública tampoco existe, y no puede existir, pues donde no hay patria, tampoco puede haber ciudadanos. Los dos vocablos patria v ciudadano deben borrarse de las lenguas modernas. Yo sé la razón, pero no quiero expresarla, porque no importa para mi tema.
No considero institución pública esos establecimientos irrisorios llamados colegios5. Tampoco tengo en cuenta la educación del mundo, porque, como se propone dos fines contrarios, ninguno de los dos consigue; no sirve más que para hacer dobles a los hombres, que con la apariencia de proporcionar beneficios a los demás, jamás hacen nada que no sea en provecho propio. Pero como estas muestras son comunes a todo el mundo, a nadie engañan, y son, por lo tanto, trabajo perdido.
De estas contradicciones nace aquella que experimentamos continuamente en nosotros mismos. Llevados por la naturaleza y por los hombres por caminos contra-rios, y forzados a distribuir nuestra actividad en distintas proyecciones, tomamos una dirección compuesta que ni a una ni a otra resolución nos lleva. De tal modo combatidos y fluctuantes durante el curso de nuestra vida, la terminamos sin haber podido ponernos de acuerdo con nosotros mismos v sin haber sido buenos para nosotros ni para los demás.
Falta por último la educación doméstica o la de la naturaleza. Pero, ¿qué reportará a los demás un hombre educado cínicamente para él? Si los dos fines que nos proponemos pudieran unificarse borrando las contradicciones del hombre, eliminaríamos un gran obstáculo para su felicidad. Faltaría, para juzgar de ello, ver al hombre del todo formado, observar sus inclinaciones, ver sus progresos y seguirle; en una palabra, sería indispensable conocer al hombre natural. Creo que se darán algunos pasos en esta investigación después de leer este escrito.
Para formar este hombre raro, ¿qué tenemos que hacer nosotros? Mucho, sin duda. Se ha de evitar lo que se ha hecho. Cuando sólo se trata de navegar contra el viento, se bordea, pero si está alborotado el mar y se quiere permanecer en el sitio, es preciso echar el ancla. Cuida, joven piloto, que no se te escape el cable, arrastre el ancla y derive el navío antes de que lo adviertas.
5 Hay muchas escuelas, y sobre todo en la Universidad de París hav profesores a los cuales yo aprecio y a quienes consideraría muv capacitados para la instrucción de la iuventud si no se les obligase a seguir el método establecido.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados