Emilio o la educación (Jean Jacques Rousseau) - pág.6
Indice General
|
Volver
Página 6 de 600
El 30 de agosto contrae matrimonio civil con Thérése Levasseur. Trabaja en una continuación de "L´Emile": "Emile et Sophie ou les Solitaires".
1769 Rousseau se instala en Monquin, cerca de Bourgoin. Se dedica a la botánica y a la música. En noviembre continúa la redacción de "Les Confessions".
1770 En abril, Rousseau marcha a Lyon y vuelve a firmar con su nombre abandonando el seudónimo de "M. Renou". En junio se instala en París, pide a Mme. de Nadillac los manuscritos que le había confiado y termina el libro XII de "Les Confessions". A finales de año da lecturas públicas de "Les Confessions" en casa del marqués de Pezay y del poeta Dorat. Se dedica a su antiguo oficio de copista de música,
1771 Nuevas lecturas públicas de "Les Confessions en casa del príncipe real de Suecia y en casa de la condesa de Egmont. En el mes de mayo la policía prohibe las lecturas. Escribe sus "Considérations sur le-Gouvernement de Pologne". Encuentro con Bernardin de Saint-Pierre.
1772-1775 Rousseau comienza a escribir "Rousseau juge de Jean-Jacques, Dialogues". Se gana la vida como copista de música. Redacta la introducción a su "Dictionnaire des termes d´usage en botanique".
1776 Rousseau termina los "Dialogues" e intenta inútilmente colocar un ejemplar sobre el altar mayor de Notre-Dame. Comienza a escribir "Les Réveries du promeneur solitaire", divididas en "promenades".
1777 Continúa escribiendo "Les Réveries" y abandona su oficio de copista de música.
1778 De enero a abril redacta las tres últimas "promenades". Remite a Paul Moultou una copia de "Les Confessions". El 20 de mayo se instala en Ermenonville, en casa del marqués de Girardin. El 2 de julio muere Rousseau en Ermenonville, donde es enterrado.
Librodo
Libro Primero
Todo es perfecto cuando sale de las manos de Dios, pero todo degenera en las manos del hombre. Obliga a una tierra a que dé lo que debe producir otra, a que un árbol dé un fruto distinto; mezcla y confunde los climas, los elementos y las estaciones, mutila su perro, su caballo y su esclavo; lo turba y desfigura todo; ama la deformidad, lo monstruoso; no quiere nada tal como ha salido de la naturaleza, ni al mismo hombre, a quien doma a su capricho, como a los árboles de su huerto.
De otra forma, todo sería peor, ya que nuestra especie no quiere ser formada a medias.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-450
451-500
501-550
551-600
|