Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (Jean Jacques Rousseau) - pág.73
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miseria. Fácilmente se ve cómo el establecimiento de una sola sociedad
hizo indispensable el de todas las demás, y de qué manera, para hacer
frente a fuerzas unidas, fue necesario unirse a la vez. Las sociedades,
multiplicándose o extendiéndose rápidamente, cubrieron bien pronto toda la
superficie de la tierra, y ya no fue posible hallar un solo rincón en el
universo donde se pudiera evadir el yugo y sustraer la cabeza al filo de
la espada, con frecuencia mal manejada, que cada hombre vio perpetuamente
suspendida encima de su cabeza. Habiéndose convertido así el derecho civil
en la regla común de todos los ciudadanos, la ley natural no se conservó
sino entre las diversas sociedades, donde, bajo el nombre de derecho de
gentes, fue moderada por algunas convenciones tácitas para hacer posible
el comercio y suplir a la conmiseración natural, la cual, perdiendo de
sociedad en sociedad casi toda la fuerza que tenía de hombre a hombre, no
reside ya sino en algunas grandes almas cosmopolitas que franquean las
barreras imaginarias que separan a los pueblos y, a ejemplo del Ser
soberano que las ha creado, abrazan en su benevolencia a todo el género
humano.
Los cuerpos políticos, que siguieron entre sí en el estado natural,
no tardaron en sufrir los mismos inconvenientes que habían forzado a los
particulares a salir de él, y esta situación fue más funesta aún entre
esos grandes cuerpos que antes entre los individuos que los componían. De
aquí salieron las guerras nacionales, las batallas, los asesinatos, las
represalias, que hacen estremecerse a la naturaleza y ofenden a la razón,
y todos esos prejuicios horribles que colocan en la categoría de las
virtudes el honor de derramar sangre humana. Las gentes más honorables
aprendieron a contar entre sus deberes el de degollar a sus semejantes;
viose en fin a los hombres exterminarse a millares sin saber por qué, y en
un solo día se cometían más crímenes, y más horrores en el asalto de una
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