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Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (Jean Jacques Rousseau) - pág.66

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se forman en lugares áridos y desprovistos de árboles y plantas; de suerte
que parece que la naturaleza ha tomado sus precauciones para ocultarnos el
fatal secreto. Sólo queda la extraordinaria circunstancia de que un
volcán, vomitando materias metálicas en fusión, haya sugerido a los
espectadores la idea de imitar esta operación de la naturaleza; pero es
necesario suponer mucho valor y previsión para emprender un trabajo tan
penoso y calcular desde mucho antes las ventajas que podían obtenerse, y
esto sólo es admisible en espíritus más cultivados que lo debía estar el
de los espectadores.
En cuanto a la agricultura, el principio fue conocido mucho antes de
que se estableciera la práctica, pues no es probable que los hombres,
siempre ocupados en sacar de los árboles y las plantas su subsistencia,
hayan tardado mucho tiempo en advertirlos caminos que sigue la naturaleza
para la generación de los vegetales; pero su industria no se inclinó
probablemente hasta muy tarde de este lado, bien porque los árboles, que
con la caza y la pesca proveían a su alimento, no necesitaban sus
cuidados, sea por desconocer el uso del trigo, sea por falta de
instrumentos para cultivarlo, bien por falta de previsión para las
necesidades futuras, sea, en fin, por no haber medios para impedir a los
demás que se apoderaran del fruto de su trabajo. Cuando ya fueron más
industriosos, es de presumir que empezaron con piedras afiladas y palos
puntiagudos a cultivar algunas legumbres o raíces en derredor de sus
cabañas, mucho antes de saber trabajar el trigo y tener los instrumentos
necesarios para el cultivo en grande; sin contar que para entregarse a
esta labor y sembrar las tierras es preciso decidirse a perder alguna cosa
primero para obtener mucho después, previsión grandemente extraña al
espíritu del salvaje, que, como antes he dicho, tiene bastante con pensar
por la mañana en sus necesidades de la tarde.
La invención de las otras artes fue, por tanto, necesaria para forzar


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