Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (Jean Jacques Rousseau)

Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (Jean Jacques Rousseau) - pág.58

Indice General | Volver

Página 58 de 137


cubrieron con las pieles de los animales muertos a sus manos. El rayo, un
volcán o cualquier feliz azar les dio a conocer el fuego, nuevo recurso
contra el rigor del invierno; aprendieron a conservar este elemento y
después a reproducirlo, y, por último, a preparar con él la carne, que
antes devoraban cruda.
Esta reiterada aplicación de seres distintos y de unos a otros debió
naturalmente de engendrar en el espíritu del hombre la percepción de
ciertas relaciones. Esas relaciones, que nosotros expresamos con las
palabras grande, pequeño, fuerte, débil, rápido, lento, temeroso,
arriesgado y otras ideas semejantes, produjeron al fin en él una especie
de reflexión o más bien una prudencia maquinal, que le indicaba las
precauciones más necesarias a su seguridad.
Las nuevas luces que resultaron de este desenvolvimiento aumentaron
su superioridad sobre los demás animales haciéndosela conocer. Se ejercitó
en tenderles lazos, en engañarlos de mil modos, y aunque muchos le
superasen en fuerza en la lucha o en rapidez en la carrera, con el tiempo
se hizo dueño de los que podían servirle y azote de los que podían
perjudicarle. Y así, la primer mirada que se dirigió a sí mismo suscitó el
primer movimiento de orgullo; y, sabiendo apenas distinguir las categorías
y viéndose en la primera por su especie, así se preparaba de lejos a
pretenderla por su individuo.
Aunque sus semejantes no fueran para él lo que son para nosotros, y
aunque no tuviera con ellos mayor comercio que con los otros animales, no
fueron olvidados en sus observaciones. Las semejanzas que pudo percibir
con el tiempo entre ellos, su hembra y él mismo, le hicieron juzgar las
que no percibía; viendo que todos se conducían como él se hubiera
conducido en iguales circunstancias, dedujo que su manera de pensar y de
sentir era enteramente conforme con la suya, y esta importante verdad, una
vez arraigaba en su espíritu, le hizo seguir, por un presentimiento tan


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-137  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados