Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > Las tristes (Ovidio)

 

Las tristes (Ovidio) - pág.46

Indice General | Volver

Página 46 de 126


Yo fui el primero que encaminó tus pasos a la fuente Hipocrene, y no para ver cómo perecía desastrosamente la vena de tu inspiración; el primero que la descubrió en tus tiernos años, y tu guía y compañero como un padre lo es de su hija. Si todavía abrasa este fuego tu pe­cho, sólo la poetisa de Lesbos vencerá tus poemas magistrales. Pero temo que mi fortuna acorte tus vuelos, y que tras mi caída tu espíritu permanezca inactivo. Cuando nos fue lícito me leías gustosa tus versos, yo te recitaba los míos, y era con frecuencia tu juez y tu maestro. Yo prestaba atento oído a tus poesías recién acabadas, y corregía los desmayos de tu vena. Acaso con el ejemplo del daño que mis li­bros me atrajeron, recelas que te toque parte de mi condenación. No temas, Perila; mas tampoco des­víes a ninguna de sus deberes, y que ninguna apren­da el amor en tus escritos. Así, rechaza, mujer ilustre, los pretextos de la ociosidad, y vuelve al cul­tivo de las bellas artes, tu religión favorita. La her­mosura de tu rostro sentirá los estragos de los años; un día surcarán tu frente las arrugas del tiempo pa­sado, y pondrá las manos en tu beldad la senectud caduca que nos acomete con pasos silenciosos, y cuando alguien exclame: «Hermosa fue esta mujer», te dolerás y quisieras que el espejo te engañase.
Posees módicas rentas, aunque dignísima de mayores; imagínate que compiten con riquezas in-mensas, pues la fortuna caprichosa las da y quita a quien se le antoja, y el que ayer era un Creso se convierte de súbito en el pobre Iro. ¿A qué dete­nerme en pequeñeces? Cuanto poseemos es delez­nable, excepto las dotes del ánimo y el corazón; mírate en mí, privado de la patria, de mi casa, de vuestra compañía, y despojado de cuanto se me po­día quitar, me entretengo y disfruto con mi ingenio, lo único que César no tiene derecho a perseguir. Cualquiera mano armada de acero cruel podría arrancarme la vida; pero después de muerto me so­brevivirá la fama, y seré leído mientras Roma ven­cedora contemple desde sus siete colinas la redondez del orbe dominado por sus armas.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-126  



Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados