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Las tristes (Ovidio) - pág.19

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Hasta aquí hice mi viaje a bordo, pero quise re­correr a pie los campos Bistonios, mientras mi nave volvía a las aguas del Hellesponto, encaminándose a Dardania, así llamada del nombre de su fundador; a Lampsaco, defendida por el dios de los jardines, y al estrecho canal que separa las ciudades de Sestos y Abidos, donde pereció la virgen, mal conducida por el áureo carnero; luego dirigió el rumbo a Cicico, situada en las costas de la Propóntida, noble funda­ción del pueblo de Hemonia, y posteriormente a las costas de Bizancio, que señorea la entrada del Pon­to, como ancha puerta que pone en comunicación dos mares. Así venza todos los escollos, y alentada por el impulso del Austro, atraviese incólume los montes inestables de Cianea, el golfo de Tynios, y desde él, por la ciudad de Apolonia, siga su ruta ante los muros elevados de Anquiale, y se deje atrás el puerto de Mesembria, Odesa, la ciudad, ¡oh Ba­co!, que lleva tu nombre, y aquella en que los fugiti­vos de Alcatoe establecieron sus lares errantes, des-de la cual arribe sin daño a la colonia de Mileto, adonde me relegó la cólera de un numen ofendido.
Si llego a pisar esta tierra, ofreceré a Minerva el sacrificio bien merecido de una oveja; víctima ma­yor, está por encima de mis recursos. Vosotros, hi­jos de Tíndaro, reverenciados en esta isla, os lo ruego, sed propicios a mi doble travesía. La una de mis naves se arriesga a pasar el estrecho de las Sim­plégadas; la otra se abre camino por las aguas Bisto­nias. Haced que los vientos favorezcan por igual a las dos, aunque siguen vías tan distintas.
XI
Todas las epístolas del libro que acabas de leer han sido compuestas durante mi penosa navega­ción. Las aguas del Adriático viéronme escribir, la una estremecido por los fríos de diciembre, la otra se compuso después de haber cruzado el istmo que divide dos mares, en el momento de tomar la se­gunda nave que había de conducirme al destierro. Imagino que las Cícladas del Egeo se llenaron de estupor viéndome componer poesías entre las fieras amenazas del mar embravecido.


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