Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Las Pónticas (Ovidio)

Las Pónticas (Ovidio) - pág.24

Indice General | Volver

Página 24 de 104


Tu padre, testigo de los honores decretados a su hijo, experimentará el gozo que él mismo hizo sentir a los autores de sus días. ¡Oh tú, el más ilustre de los jóvenes en la paz y la guerra!, ya desde ahora te predigo un brillante porvenir. Tal vez mis versos celebren tu triunfo, si mi vida se sobrepone a mis crudos sufrimientos, si antes no tiño en mi sangre las flechas de los Escitas y el feroz Geta no corta con su espada mi cabeza; mas sí aún aliento cuando recibas la corona de laurel en el templo, habrás de confesar que mis predicciones han resultado verídi­cas dos veces.
II

A MESALINO
Mesalino, aquel Nasón que desde la primera in­fancia honró siempre a tu familia, y ahora yace rele­gado en las tristes playas del Euxino, te envía desde el país de los indomables Getas el saludo que vi­viendo en Roma se apresuraba a ofrecerte. ¡Des­venturado de mí si al leer mi nombre se te altera el semblante y vacilas en proseguir la lectura! Conti­núa, no condenes mis palabras conmigo; vuestra ciudad no se afrenta de recibir mis poemas. Yo no concebí el proyecto de lanzar el Pelión sobre el Osa para tocar con mi mano los astros rutilantes; no he movido, siguiendo, a la hueste insensata de Encéla­do, las armas contra los dioses que dominan el uni­verso, ni lo que ejecutó la temeraria diestra de Diomedes, he lanzado mis dardos contra ninguna divinidad.
Mi culpa es grave, pero sólo se ha vuelto en mi, daño, sin cometer indignidad mayor; no se me debe acusar más que de insensato y temerario: estos dos calificativos sí que realmente los merezco. Después de haber irritado la cólera de César, confieso la ra­zón que te asiste para mostrarte reacio a mis súpli­cas. Tal veneración sientes por los que llevan el nombre de Julo, que te consideras agraviado de aquel que osa ofenderlos. Mas aunque empuñes las armas y amenaces inferirme crueles heridas, no con­seguirás, que yo llegue a temerte. Una nave troyana acogió al griego Aqueménides, y la lanza de Aquiles sanó al rey de Misia.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-104  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados