Los tres mosqueteros (Alejandro Dumas) - pág.265
Indice General
|
Volver
Página 265 de 547
¡Ah!, amigos míos, ¿volveremos a París? Bravo, yo estoy dispuesto; vamos, pues, a volver a ver a ese bueno de Porthos tanto mejor. ¿Creeríais que echo en falta a ese gran necio? El no hubiera vendido su caballo, ni siquiera a cambio de un reino. Quería verlo ya sobre su animal y su silla. Estoy seguro de que tendrá pinta de Gran Mogol.
Se hizo un alto de una hora para dar respiro a los caballos; Aramis saldó sus cuentas, colocó a Bazin en el furgón con sus camaradas y se pusieron en ruta para ir en busca de Porthos.
Lo encontraron de pie, menos pálido de lo que lo había visto D´Artagnan durante su primera visita, y sentado a una mesa en la que, aunque estuviese solo, había comida para cuatro personas; aquella comida se componía de viandas galanamente aderezadas, de vinos escogidos y de frutos soberbios.
-¡Ah, pardiez! -dijo levantándose-. Llegáis a punto, señores, estaba precisamente en la sopa y vais a comer conmigo.
-¡Oh, oh! -dijo D´Artagnan-. No es Mosquetón quien ha cogido a lazo tales botellas; además, aquí hay un fricandó mechado y un filete de buey...
-Me voy recuperando -dijo Porthos-, me voy recuperando; nada debilita tanto como esos malditos esguinces. ¿Habéis tenido vos esguinces, Athos?
-Jamás; sólo recuerdo que en nuestra escaramuza de la calle de Férou recibí una estocada que al cabo de quince o dieciocho días me produjo exactamente el mismo efecto.
-Pero esta comida no era sólo para vos, mi querido Porthos -dijo Aramis.
-No -dijo Porthos-; esperaba a algunos gentileshombres de la vecindad que acaban de comunicarme que no vendrán; vos los reemplazaréis, y yo no perderé en el cambio. ¡Hola, Mosquetón! ¡Sillas, y que se doblen las botellas!
-¿Sabéis lo que estamos comiendo? -dijo Athos al cabo de diez minutos.
-Pardiez -respondió D´Artagnan-; yo como carne de buey mechada con cardos y con tuétanos.
-Y yo chuletas de cordero -dijo Porthos.
-Y yo una pechuga de ave -dijo Aramis.
-Todos os equivocáis, señores -respondió Athos-; coméis caballo.
-¡Vamos! -dijo D´Artagnan.
-¿Caballo? -preguntó Aramis con una mueca de disgusto.
Sólo Porthos no respondió.
-Sí, caballo, ¿no es cierto, Porthos, que comemos caballo? Quizá incluso con arreos y todo.
-No, señores; he guardado el arnés -dijo Porthos.
-A fe que todos somos iguales -dijo Aramis-; se diría que está bamos de acuerdo.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
251
252
253
254
255
256
257
258
259
260
261
262
263
264
265
266
267
268
269
270
271
272
273
274
275
276
277
278
279
280
281
282
283
284
285
286
287
288
289
290
291
292
293
294
295
296
297
298
299
300
>>>
Páginas
1-50
51-100
101-150
151-200
201-250
251-300
301-350
351-400
401-450
451-500
501-547
|