Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Reina Margot (Alejandro Dumas)

La Reina Margot (Alejandro Dumas) - pág.394

Indice General | Volver

Página 394 de 497


¡Al diablo he dicho! Si vienes otra vez a hablarme de lo mismo, lo marcharás del mismo modo que se fue el rey de Polonia. Me libré de él y me libraré de ti. Y sobre esto, ni una palabra más.
-Os advierto -dio Francisco - que no quiero hablaros de mi marcha, sino de la de otro. Vuestra Majestad me ha herido en mi sentimiento más profun do y delicado, en mi afecto de hermano, en mi fidelidad como súbdito, y tengo empeño en demostraros que no soy un traidor.
-Vamos -dijo Carlos apoyándose de codos so bre el libro y cruzando las piernas como quien contra su costumbre hace provisión de paciencia-. ¿Algún nuevo chisme? ¿Alguna acusación matutina?
-No, señor, una certidumbre; un complot que sólo mi ridícula delicadeza me ha impedido revelaros.
-¿Un complot? -preguntó Carlos-. Veamos de qué se trata.
-Señor -respondió Francisco -, mientras Vuestra Majestad esté cazando junto al río y en la llanura de Vesinet, el rey de Navarra irá hasta el bosque de Saint Germain, donde encontrará un grupo de amigos con los cuales huirá.
-¡Ah! ¡Ya me lo suponía! -dijo Carlos-. ¡Conque otra calumnia contra mi pobre Enriquito! ¿Terminaréis de una vez con él?
-Vuestra Majestad no tendrá mucho que esperar para cerciorarse de si es o no una calumnia lo que he tenido el honor de deciros.
-¿Por qué razón?
-Porque esta noche nuestro cuñado ya no estará aquí.
Carlos se levantó.
-Oíd -dijo -, quiero creer una vez más en vuestras intenciones, pero tanto a lo madre como a ti os advierto que esta es la última vez que lo hago.
Luego, elevando la voz, ordenó:
-Que llamen al rey de Navarra.
Un centinela hizo un movimiento disponiéndose a obedecer, pero Francisco le detuvo con un gesto.
-Mal sistema, hermano mío -dijo -, de este modo nada sabréis. Enrique negará y, al mismo tiempo, advertirá a sus cómplices para que se vayan. Ade más, tanto mi madre como yo, seríamos acusados no
solamente de visionarios, sino de calumniadores.
-¿Qué me proponéis vos, entonces?
-Que en nombre de los vínculos que nos unen, Vuestra Majestad me escuche y que, en nombre de mi fidelidad, que terminará por reconocer, no fuerce los acontecimientos. Haced de manera, señor, que el ver­dadero culpable, que desde hace dos años traiciona in mente a Vuestra Majestad en espera de poder hacerlo de hecho, sea por f in declarado culpable gracias a una prueba infalible y castigado como merece.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 351 352 353 354 355 356 357 358 359 360 361 362 363 364 365 366 367 368 369 370 371 372 373 374 375 376 377 378 379 380 381 382 383 384 385 386 387 388 389 390 391 392 393 394 395 396 397 398 399 400 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-497  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados