Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Reina Margot (Alejandro Dumas)

La Reina Margot (Alejandro Dumas) - pág.363

Indice General | Volver

Página 363 de 497



-¿Qué encargo? -dijo Catalina.
-El que debía hacer en Saint-Germain; ¿quiere Vuestra Majestad que vaya yo o que envíe a uno de mis hombres?
-No, de ninguna manera -dijo Catalina-; vos y vuestros hombres tendréis que hacer otra cosa esta noche.
Catalina regresó a sus habitaciones, creyendo tener por fin en sus manos la suerte de aquel condenado rey de Navarra.
XV
LA POSADA A LA BELLE ETOILE
Dos horas después de sucedidos los hechos que acabamos de referir y de los que no quedó ni una huella en el rostro de Catalina, la señora de Sauve, luego de concluir el trabajo que le encargara la reina, subió a su habitación. Tras ella iba Enrique, que, al enterarse por Dariole de que Orthon había estado allí, se dirigió al espejo y cogió el billete.
Como ya hemos dicho antes, estaba concebido en estos términos: «Esta noche, a las diez, en la calle de
l´Arbre-Sec, posada A la Belle Etoile. Si venís, no res pondáis; en caso contrario, decid "no" al portador.»
No especificaba a quién iba dirigida.
«Enrique no faltará a la cita -se dijo Catalina-, puesto que aunque quisiera negarse, ya no encontrará al
portador para decirle que no.»
Sobre este punto, Catalina no estaba equivocada. Enrique preguntó por Orthon, a lo que Dariole le dijo que había salido con la reina madre. Como halló el men saje en su sitio y sabía que el pobre muchacho era incapaz de traicionarle, no se inquietó lo más mínimo.
Cenó como de costumbre en la mesa del rey, quien se burló mucho de Enrique a causa de las torpezas que había cometido aquella mañana en la caza con halcones.
Enrique se excusó diciendo que era hombre de montaña y no de llanura, y acabó prometiendo a Carlos que persistiría en su entrenamiento.
Catalina estuvo encantadora y, al levantarse de la mesa, rogó a Margarita que la acompañara.
A las ocho Enrique llamó a dos gentiles hombres, salió con ellos por la puerta de Saint-Honoré, dio un largo rodeo, entró por la Torre de Bois, atravesó el Sena en la barca de Nesle y subió hasta la calle de Saint-Jacques, donde les despidió como si se tratase de una aventura galante. En la esquina de la calle Mathurins encontró a un hombre montado a caballo y envuelto en una capa.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 351 352 353 354 355 356 357 358 359 360 361 362 363 364 365 366 367 368 369 370 371 372 373 374 375 376 377 378 379 380 381 382 383 384 385 386 387 388 389 390 391 392 393 394 395 396 397 398 399 400 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-497  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados