Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Reina Margot (Alejandro Dumas)

La Reina Margot (Alejandro Dumas) - pág.351

Indice General | Volver

Página 351 de 497


Enriqueta es la reina de las bellas y Margarita la más bella de las reinas. Nada le importaba al piamontés lo que hacía ni lo que pudiese decir, embargado como estaba por la ale­gría de ver de nuevo a su amigo, para quien solamente tenía ojos.
-Vamos, vamos, reina mía-dijo la señora de Nevers- venid y dejemos a estos perfectos amigos con versar una hora solos; tienen mil cosas que decirse que interrumpirían nuestro coloquio. Es duro para nosotras, pero es el único remedio que puede devolver la salud a Annibal. Hacedlo por mí, reina, ya que tengo la flaqueza de amar a ese tarambana, como dice su amigo La Mole.
Margarita deslizó algunas palabras al oído de La Mole, quien, por deseoso que estuviera de ver a su ami­go, hubiera deseado que no fuera tan exigente su amistad. Mientras tanto, el piamontés intentaba, a fuerza de protestas de cariño, que surgiera una franca sonrisa y una dulce palabra de los labios de Enriqueta, cosa que no le costó mucho trabajo conseguir.
Las dos mujeres pasaron a la habitación contigua, donde les esperaba la cena
Los dos amigos se quedaron solos
Como se comprenderá, lo primero que preguntó Coconnas a La Mole fue a propósito de la noche fatal
que estuvo a punto de costarle la vida. A medida que La Mole avanzaba en la narración, Coconnas, que en aquellas cuestiones no era fácil de conmover, se estremecía por entero.
-¿Y por qué, en lugar de correr por los campos -le preguntó- y de procurarme a mí tantas inquietudes, no lo refugiaste en las habitaciones del duque nuestro amo? Él lo habría defendido, lo hubiese ocul tado. Yo hubiera estado a lo lado y mi tristeza no por ser fingida hubiera engañado menos a los tontos de la corte.
-¡Nuestro amo! -dijo La Mole en voz baja-. ¿Quién, el duque de Alençon
-Sí, según lo que me han dicho, creía que era a él a quien debía la vida
-A quien debo la vida es al rey de Navarra -respondió La Mole
-¿Estás seguro
-Sin duda alguna
-¡Ah, qué bondadoso, qué excelente rey! Pero ¿qué papel desempeñó el duque de Alençon
-Era el que llevaba la cuerda para ahorcarme
-¡Voto al diablo! ¿Estás seguro de lo que dices, La Mole? ¿Cómo ese príncipe pálido, ese mequetrefe, ese
pobre diablo pretendió ahorcar a mi amigo? ¡Ah! Mañana mismo le diré lo que pienso de su acción.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 351 352 353 354 355 356 357 358 359 360 361 362 363 364 365 366 367 368 369 370 371 372 373 374 375 376 377 378 379 380 381 382 383 384 385 386 387 388 389 390 391 392 393 394 395 396 397 398 399 400 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-497  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados