Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Reina Margot (Alejandro Dumas)

La Reina Margot (Alejandro Dumas) - pág.48

Indice General | Volver

Página 48 de 497


-¡Pueno! ¡Pueno! Estar a dos basos de aquí... Folfed bronto a fuestro hotel y esta noche... Miró otra vez en torno suyo. -¿Esta noche? -preguntó Coconnas. -Pien, esta noche folfed aquí con una puena esbada. La consigna es Güise. ¡Silencio! Poca cerrada. -¿Pero a qué hora debo venir? -Cuando oigáis la cambana. -¿Cómo, la cambana? -Sí, la cambana, ¡tam! ¡tam! -¡Ah! ¿La campana? -Sí, esto es lo que decía. -Así será-dijo Coconnas. Y saludó a Besme, preguntándose en voz baja cuando se alejaba: -¿Qué diablos querrá decir y con qué motivo tocarán las campanas? De todos modos mantengo mi
opinión: el señor Besme es un tedesco muy amable. ¿Si esperara al conde de La Mole?... Pero no; es probable que cene con el rey de Navarra.
Y Coconnas se dirigió hacia la calle de l´Arbre-Sec, donde el anuncio de A la Belle E´toile le atraía como un imán. Entre tanto, la puerta de la galería correspondiente a las habitaciones del rey de Navarra se abrió y un paje se adelantó hacia La Mole.
-¿Sois el conde de La Mole? -preguntó
-El mismo
-¿Dónde vivís
-En la calle de l´Arbre-Sec, posada de A la Belle Etoile
-Bien, está a las puertas del Louvre. Escuchad... Su Majestad os envía decir que no puede recibiros en
este momento; quizás esta noche os mande llamar. En todo caso, si mañana por la mañana no habéis
recibido noticias suyas, venid al Louvre. -¿Y si el centinela me niega la entrada? -¡Ah! Es cierto. El santo y seña es Navarra; pro nunciad esta palabra y se os abrirán todas las puertas. -Gracias. -Esperad, caballero; tengo orden de acompañaros hasta la salida par a que no os extraviéis por el palacio.
-¿Qué será de Coconnas? -se preguntó La Mole cuando estuvo en la calle -. ¡Oh! Seguramente se habrá quedado a cenar con el duque de Guisa. Pero al volver a casa de maese La Hurière, la pri mera persona que vio nuestro hombre fue Coconnas, sentado ante una gigantesca tortilla con tocino. -¡Oh, oh! -exclamó Coconnas, riendo a carcajadas-. Parece que os quedasteis sin la cena del rey de
Navarra, así como yo sin la del duque de Guisa. -Así parece. -¿Y os volvió el apetito? -Creo que sí. -¿A pesar de Plutarco? -Señor conde -dijo riendo La Mole-, Plutarco dice en otra parte que el que tiene debe repartir con el que


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-497  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados