Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Reina Margot (Alejandro Dumas)

La Reina Margot (Alejandro Dumas) - pág.39

Indice General | Volver

Página 39 de 497



-¡Ahora! ¿No es un poco tarde para salir? -dijo La Mole.
-Tarde o no es preciso que yo vaya. Las órdenes que he recibido son concluyentes. Llegar cuanto an tes a París y en seguida entrevistarme con el duque de Guisa.
Al oír este nombre, el hostelero se acercó interesado.
-Me parece que este pájaro nos está escuchando -dijo Coconnas, quien, como buen piamontés, era muy rencoroso y no podía olvidar la forma poco amable con que recibía a los viajeros el dueño de A la Belle Etoile.
-Sí, señores, os estoy escuchando -asintió, llevándose la mano al gorro-, pero es para serviros. Oigo hablar del gran duque de Guisa y heme aquí, ¿en qué puedo serviros, caballeros?
-¡Ah! ¡Ah! Este nombre es mágico, por lo visto, porque de insolente se ha vuelto obsequioso. ¡Caramba con el posadero!... ¿Y cómo lo llamas?
-Maese La Hurière -respondió el aludido incli nándose.
-Pues bien, maese La Hurière. ¿Crees que mi brazo es menos pesado que el del señor duque de Guisa, que tiene la virtud de volverte tan amable? -No, señor conde, pero es menos largo -replicó La Hurière-. Además, debo deciros que ese gran Enrique
es el ídolo de nosotros los parisienses. -¿Qué Enrique? -dijo La Mole. -Me parece que no hay más que uno -dijo el posadero. -Excusadme, amigo mío, hay otro de quien os advierto que no debéis hablar mal y es Enrique de Navarra,
sin contar a Enrique de Condé, que también tiene su mérito
-A esos no los conozco -respondió La Hurière. -Pues yo sí-dijo La Mole-, y como vengo a presentarme al re
Enrique de Navarra, os invito a que no habléis mal de él en mi presencia

El hombre, sin contestar a La Mole, se limitó a tocarse ligeramente el gorro y siguió adulando a Co ­
connas: -¿Conque vais a hablar con el gran duque de Guisa? Realmente sois dichoso; sin duda vendréis para... -¿Para qué? -preguntó Coconnas. -Para la fiesta -respondió el posadero con ex traña sonrisa. -Para las fiestas diréis, po rque París entero arde en fiestas, según he oído decir. Al menos no se habla más
que de baffles, festines y paradas. ¡Todo París se divierte! -No mucho, señor, por lo menos hasta este momento -contestó el aludido -, pero creo que nos vamos a
divertir de lo lindo.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-497  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados