Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La Dama de las Camelias (Alejandro Dumas)

La Dama de las Camelias (Alejandro Dumas) - pág.86

Indice General | Volver

Página 86 de 158



––¿Es ésa la única razón?
––Si hubiera otra, se la diría; ya hemos dejado de tener secretos el ono para el otro.
––Vamos a ver, Marguerite, no quiero andarme con rodeos para llegar a lo que quiero decirle. Con franqueza, ¿me quiere usted un poco?
––Mucho.
––Entonces ¿por qué me ha engañado?
––Amigo mío, si yo fuera la señora duquesa de tal o de coal, si tuviera doscientas mil libras de rents, y, siendo su amante, tuviese otro amante distinto de usted, tendría usted derecho a preguntarme por qué lo engañaba; pero, como soy la señorita Marguerite Gautier, tengo cuarenta mil francos de deudas, ni un céntimo de fortuna y gasto cien mil francos al año, su pregunta es ociosa y mi respuesta inútil.
Es cierto ––dije, dejando caer mi cabeza sobre las rodillas de Marguerite––, pero es que yo la quiero con locura.
––Bueno, amigo mío, pues tendrá que quererme un poco menos o comprenderme un poco más. Su carts me ha dolido mucho. Si hubiera sido fibre, para empezar, anteayer no habría recibido al conde, o, de haberlo recibido, habría venido a pedirle el perdón que usted me pedía hace un momento, y no tendría otro amante que usted en el futuro. Por un momento creí que podría permitirme esa suerte durante seis meses; usted no lo ha querido; se empeña en conocer los medios, y, ¡válgame Dios!, los medios eran bien fáciles de adivinar. Al emplearlos estaba haciendo un sacrificio mucho más grande de lo que cree. Habría podido decirle: « Necesito veinte mil fraricos.» Estando usted enamorado de mí, los habría encontrado, a riesgo de reprochármelos más tarde. He preferido no deberle nada; pero usted no ha comprendido esa delicadeza, y lo era. Nosotras, mientras nos queda un poco de corazón, damos a las palabras y a las cosas una dimensión y un desarrollo que las demás mujeres no conocen; le repito, pues, que, tratándose de Marguerite Gautier, el medio que había encontrado para pagar sus deudas sin pedirle el dinero necesario para ello era una delicadeza que debería usted aprovechar sin decir nada. Si no me hubiera conocido hasta hoy, se sentiría muy feliz con lo que yo le prometiera, y no me preguntaría lo que hice anteayer. A veces nos vemos obligadas a comprar una satisfacción para el alma a expensas de nuestro cuerpo, y sufrimos mucho más, si después esa satisfacción se nos escapa.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-158  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados