Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El tulipán negro (Alejandro Dumas)

El tulipán negro (Alejandro Dumas) - pág.83

Indice General | Volver

Página 83 de 180


escalera.

El Tulipán Negro
XV El Postigo
Gryphus iba seguido del moloso.
Le hacía realizar su ronda para que cuando llegara la ocasión reconociera a los prisioneros.
-Padre mío, -dijo Rosa- aquí está la famosa celda de la que el señor De Grotius se evadió. ¿Recordáis al señor De Grotius?
-Sí, sí, ese bribón de De Grotius; un amigo de aquel bandido de Barneveldt al que vi ejecutar cuando yo era niño. ¡Ah! ¡Ah! Así que ésta es la celda de la que se evadió. Pues bien, yo respondo de que nadie se eva dirá de ella jamás.
Y, abriendo la puerta, comenzó en la oscuridad su discurso al prisionero.
En cuanto al perro, se dirigió gruñendo a olfatear las pantorrillas de Van Baerle, como preguntándole con qué derecho no estaba muerto, él a quien había visto salir entre el escribano y el verdugo, camino del cadalso.
Pero la bella Rosa lo llamó, y el moloso acudió al lado de la muchacha.
-Señor -dijo Gryphus levantando su farol para tratar de proyectar un poco de luz alrededor de él- , ved en mí a vuestro nuevo carcelero. Soy jefe de los portallaves y tengo las celdas bajo mi vigilancia. No soy malo, pero sí inflexible en lo que concierne a la disciplina.
-Os conozco perfectamente, mi querido señor Gryphus --contestó el prisionero entrando en el círculo de luz que proyectaba el farol.
-Vaya, vaya, sois vos, señor Van Baerle -se asombró Gryphus-. ¡Ah! Sois vos; ¡vaya, vaya, vaya, como nos encontramos!
-Sí, y veo con gran placer, mi querido señor Gryphus, que vuestro brazo va de maravilla, ya que es el brazo con el que sostenéis el farol.
Gryphus frunció el entrecejo.
-Ved lo que ocurre en política -comentó-; siempre se cometen faltas. Su Alteza os ha dejado la vida, yo no lo habría hecho.
-¡Bah! -exclamó Cornelius-. ¿Y por qué?
-Porque vos sois de los hombres que siempre cons piran; vosotros los sabios tenéis tratos con el diablo.
-¡Ah, maese Gryphus! ¿Estáis descontento de la forma en que os arreglé el brazo, o del precio que os pedí? -preguntó riendo Cornelius.
-¡Por el contrario, voto a bríos! ¡Por el contrario! -refunfuñó él carcelero-. Me habéis arreglado muy bien el brazo; hay alguna brujería en esto: al cabo de seis semanas me servía de él como si nada le hubiera sucedido.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-180  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados