Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El hombre de la máscara de hierro (Alejandro Dumas)

El hombre de la máscara de hierro (Alejandro Dumas) - pág.161

Indice General | Volver

Página 161 de 295


El objeto que produjo la ráfaga luminosa y el golpe, era una fuente de plata, que rodó hasta la candente arena, adonde fue Raúl a recogerla.
La mano que lanzó la fuente de plata hizo una seña a los dos hidalgos y desapareció. Entonces Raúl y Athos miraron con atención la fuente cubierta de polvo, y en el fondo de ella descubrieron unos caracteres trazados con la punta de un cuchillo y que decían: «Soy hermano del rey de Francia. Preso hoy, mañana estaré loco. Caballeros franceses y cristianos, rogad a Dios por el alma y la razón del hijo de vuestros señores.» A Athos se le cayó de las manos la fuente, mientras Raúl se esforzaba en descifrar el sentido misterioso de aquellas lúgubres palabras.
En aquel mismo instante y de lo alto de la torre partió un grito. Raúl, veloz como el rayo, bajó la cabeza y obligó a su padre a que hiciese lo mismo. En la cresta de la muralla acababa de relucir el cañón de un mosquete, del cual partió una blanca humareda, y a seis pulgadas de los hidalgos vino a aplastarse una bala contra una piedra. Tras el primer mosquete apareció otro que también apuntó.
-¡Voto al diablo! -gritó Athos. -¿Se asesina a la gente aquí? ¡Bajad, cobardes!
-¡Bajad! -repitió Bragelonne amenazando con el puño a los del castillo.
El que iba a disparar el segundo mosquetazo, respondió a las voces del conde y Raúl con otras de sorpresa, y como su compañero se disponía a continuar el ataque y tomó el mosquete cargado, el que acababa de gritar levantó el arma, y el tiro fue al aire.
Athos y Raúl, al ver que los que les atacaron desaparecían de la plataforma, creyeron que bajaban para atacarles de frente, y aguardaron a pie firme.
Apenas transcurridos cinco minutos, sonó un tambor llamando a los ocho soldados de la guarnición, que se vinieron al otro lado del foso con mosquetes, al mando de un oficial en quien Raúl conoció al que había disparado el primer mosquetazo. Aquel oficial ordenó a sus soldados que preparasen las armas.
-¡Nos van a fusilar! -exclamó Bragelonne. -A lo menos desenvainemos y saltemos al foso, y mucho será que cada uno de nosotros no matemos a uno cuando hayan descargado.
Ya Raúl, añadiendo la acción al dicho, iba a saltar, seguido de Athos, cuando a sus espaldas resonó una voz conocida que llamó:


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-295  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados