Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El hombre de la máscara de hierro (Alejandro Dumas)

El hombre de la máscara de hierro (Alejandro Dumas) - pág.39

Indice General | Volver

Página 39 de 295


Y tantas incomodó a Pelissón, que éste levantó la cabeza y le dijo con voz destemplada:
-A lo menos tomad para mí un consonante, ya que os paseáis por los jardines del Parnaso.
-¿Qué consonante deseáis? -preguntó el fabulista, como le llamaba la Sevigné.
-Un consonante a «luz».
-»Capuz», -respondió La Fontaine.
-¡Hombre! no cuela hablar de capuces cuando uno ensalza las delicias de Vaux, -dijo Loret.
-Además de que «luz y capuz» no consuenan, -repuso Pelissón.
-¡Cómo que no consuenan! -exclamó La Fontaine con ademán de sorpresa.
-No; yo advierto que tenéis una costumbre malísima, tan mala, que a ella deberéis el no llegar nunca a ser verdadero poeta. Rimáis que es una lástima.
-¿De veras opináis así, Pelissón? -dijo La Fontaine.
-De veras. No olvidéis que un consonante nunca es bueno cuando puede hallarse otro mejor.
-Digo que toda mi vida seré un jumento, mi querido compañero, -dijo La Fontaine exhalando un profundo suspiro. -Por lo que se ve, rimo desastrosamente.
-Hacéis mal.
-¿Lo veis? soy un faquín.
-¿Quién dice tal?
-Pelissón. ¿No me habéis dicho que yo era un faquín, Pelissón? Pelissón absorto otra vez en la composición de su prólogo, se guardó de contestar.
-Si Pelissón ha dicho que erais un faquín, -repuso Moliére, -os ha inferido una ofensa grave.
-¿De veras?
-Y pues sois noble, os aconsejo que no dejéis impune tal injuria.
-¡Ay! -exclamó La Fontaine.
-¿Os habéis batido alguna vez?
-Una, con un teniente de caballería ligera.
-¿Qué os hizo?
-Parece que sedujo a mi mujer.
-¡Ah! -repuso Moliére palideciendo ligeramente.
Pero como al oír lo que acababa de decir La Fontaine, los demás habían vuelto el rostro. Moliére conservó en sus labios su burlona sonrisa, y continuó haciendo hablar al fabulista, a quien preguntó:
-¿Qué resultó del duelo?
-Resultó que mi adversario me desarmó, y luego y después de darme toda clase de satisfacciones, me prometió no volver a poner nunca más los pies en mi casa.
-¿Y vos os disteis por satisfecho? -preguntó Moliére.
Al contrario. Recogí mi espada, y le dije a mi adversario que no me había batido con él porque fuese el amante de mi mujer, sino porque me habían dicho que debía batirme: y que como nunca había sido yo tan dichoso como en aquel tiempo, me hiciese la merced de continuar frecuentando mi casa, como antes, so pena de reanudar el duelo.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-295  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados