Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El hombre de la máscara de hierro (Alejandro Dumas)

El hombre de la máscara de hierro (Alejandro Dumas) - pág.13

Indice General | Volver

Página 13 de 295



Poco después los jinetes dieron alcance a la carroza. D´Artagnan, que siempre tenía despiertos los sentidos, oyó el trote de los corceles en el momento en que Raúl decía a Porthos que se adelantasen a la carroza para ver quién era la persona a la cual acompañaba D´Artagnan.
Porthos obedeció, pero como las cortinillas estaban corridas, nada pudo ver.
La rabia y la impaciencia dominaban a Bragelonne, que al notar el misterio de que se rodeaban los compañeros de Athos, resolvió atropellar por todo.
D´Artagnan por su parte, conoció a Porthos y a Raúl, y comunicó a Athos el resultado de su observación.
Athos y D´Artagnan se proponían ver si Raúl y Porthos llevarían las cosas al último extremo.
Y así fue. Bragelonne empuñó una pistola, se abalanzó al primer caballo de la carroza, e intimó al cochero que parase, Porthos dio un golpe y lo quitó de su sitio, y Grimaud se asió a la portezuela.
-¡Señor conde! ¡señor conde! -exclamó Bragelonne abriendo los brazos.
-¿Sois vos, Raúl? -dijo Athos ebrio de alegría.
-¡No está mal! -repuso D´Artagnan echándose a reír.
Y los dos abrazaron a Porthos y a Bragelonne, que se habían apoderado de ellos.
-¡Mi buen Porthos! ¡mi excelente amigo! -exclamó el conde de La Fere; -¡siempre el mismo!
-Todavía tiene veinte años -dijo D´Artagnan. -¡Bravo, Porthos!
-¡Diantre! -repuso el barón un tanto cortado, -hemos creído que os habían preso.
-Ya lo veis -replicó Athos, -todo se reducía a un paseo en la carroza del señor de D´Artagnan.
-Os seguimos desde la Bastilla -replicó el vizconde con voz de duda y de reconvención.
-Adonde hemos ido a cenar con el buen Baisemeaux -dijo el mosquetero.
-Allí hemos visto a Aramis.
-¿En la Bastilla?
-Ha cenado con nosotros.
-¡Ah! -exclamó Porthos respirando.
-Y nos ha dado mil curiosos recuerdos para vos.
-Gracias.
-¿Adónde va el señor conde? -preguntó Grimaud, as quien su amo recompensara ya con una sonrisa.
-A Blois, a mi casa.
-¿Así en derechura?
-Desde luego.
-¿Sin equipaje?
-Ya se habría encargado Raúl de enviármelo o llevármelo al volver a mi casa, si es que a ella vuelve.
-Si ya no lo detiene en París asunto alguno, hará bien en acompañarnos, Athos -dijo D´Artagnan acompañando sus palabras de una mirada firme y cortante como una cuchilla y dolorosa como ella, pues volvió a abrir las heridas del desventurado joven.
-Nada me detiene en París-repuso Bragelonne.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-295  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados