Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El hombre de la máscara de hierro (Alejandro Dumas)

El hombre de la máscara de hierro (Alejandro Dumas) - pág.9

Indice General | Volver

Página 9 de 295


Pero habéis sufrido un disgusto, no lo neguéis.
-¿Yo? -dijo el mosquetero riéndose, -ni por asomo. El hace cuanto quiero.
Aramis miró a D´Artagnan y vio que mentía, pero Baisemeaux no miró más que al hombre, y se quedó pasmado, mudo de admiración ante aquel que conseguía del rey lo que se le antojaba.
-¿Destierra a Athos Su Majestad? -preguntó Aramis.
-No; sobre el particular el rey no ha dicho una palabra -repuso D´Artagnan; -pero tengo para mí que lo mejor que puede hacer el conde, a no ser que se empeñe en dar las gracias a Su Majestad...
-No -respondió Athos.
-Pues bien, lo mejor que, en mi concepto, puede hacer el conde -continuó D´Artagnan, -es retirarse a su castillo. Por lo demás, mi querido Athos, hablad, pedid; si preferís una residencia a otra me comprometo a dejar cumplidos vuestros deseos.
-No, gracias -contestó Athos; -lo más agradable para mí es tomar a mi soledad a la sombra de los árboles, a orillas del Loira. Si Dios es el médico supremo de los males del alma, la naturaleza es el remedio soberano. ¿Conque estoy libre, caballero? -añadió Athos volviéndose hacia el señor de Baisemeaux.
-Sí, señor conde, a lo menos así lo creo y espero -añadió el gobernador volviendo y revolviendo los dos papeles; -a no ser, sin embargo, que el señor de D´Artagnan traiga otro auto.
-No, mi buen Baisemeaux -dijo el mosquetero, -hay que atenernos al segundo y no pasar por ahí.
-¡Ah! señor conde -dijo el gobernador dirigiéndose a Athos, -no sabéis lo que-perdéis. Os hubiera puesto a treinta libras como los generales; ¡qué digo! a cincuenta, como los príncipes, y habríais cenado todas las noches como habéis cenado ahora.
-Dejad que prefiera mi medianía, caballero -replicó Athos. Y volviéndose hacia D´Artagnan, dijo: -Vámonos, amigo mío,.
-Vámonos -repuso D´Artagnan.
-¿Me cabría la inefable dicha de teneros por compañero de viaje, amigo mío? -preguntó Athos al mosquetero.
-Tan sólo hasta la puerta -respondió el gascón; -después de lo cual os diré lo que he dicho al rey, esto es, que estoy de servicio.
Y vos, mi querido Aramis -preguntó al conde sonriéndose, -me acompañáis? La Fere está en el camino de Vannes.
-No, amigo mío -respondió el prelado; -esta noche tengo una cita en París, y no puedo alejarme sin que se resientan graves intereses.
-Entonces, -dijo Athos, -dejad que os abrace y me vaya.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-295  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados