Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > El Conde de Montecristo (Alejandro Dumas)

El Conde de Montecristo (Alejandro Dumas) - pág.923

Indice General | Volver

Página 923 de 970



-¿A buscarme? -dijo Morrel, como saliendo de un sueño.
-Sí -dijo Montecristo-; ¿no habíamos convenido en que os llevaría, y no os previne ayer que estuvieseis preparado?
-Heme aquí -dijo Maximiliano-, había venido a decirles adiós
-Y ¿dónde vais, señor conde? -dijo Julia.
-A Marsella, primero, señora.
-¿A Marsella? -repitieron a la vez ambos jóvenes.
-Sí, y me llevo a vuestro hermano.
-¡Ay!, señor conde -dijo Julia-, devolvédnoslo ya restablecido.
Morrel se volvió para ocultar una viva turbación.
-¿Estabais advertida de que se hallaba malo? -dijo el conde.
-Sí -respondió la joven-, y temo se enoje con nosotros.
-Le distraeré -siguió el conde.
-Estoy dispuesto -dijo Maximiliano--. ¡Adiós, mis buenos amigos; adiós, Manuel, adiós, Julia!
-¿Cómo, adiós? -exclamó Julia -, ¿partís así, de repente, sin preparativos, sin pasaporte?
-Esas son las dilaciones que aumentan el pesar de las separaciones -dijo el conde-, y Maximiliano estoy seguro de que ha debido prevenirse de todo, ya se lo había encargado.
-Tengo mi pasaporte y están hechas las maletas -dijo Morrel con su monótona calma.
-Muy bien -dijo Montecristo sonriéndose-; con esto ha de conocerse la exactitud de un buen soldado.
-¿Y nos dejáis ahora? -dijo Julia -, ¿al instante?, ¿sin darnos un día?, ¿una hora siquiera?
-Mi carruaje está a la puerta, señora. Es necesario que me halle en Roma dentro de cinco días.
-¡Pero Maximiliano no va a Roma! -dijo Manuel.
-Voy donde quiera el conde llevarme -dijo Morrel con triste sonrisa-, le pertenezco todavía un mes.
-¡Oh, Dios mío!, ¿qué significa eso, señor conde?
-Maximiliano me acompaña -dijo el conde con su persuasiva afabilidad-, tranquilizaos sobre vuestro hermano.
-¡Adiós, hermana! -dijo Morrel-, ¡adiós, Manuel!
-Siento una angustia... -dijo Julia-; ¡oh, Maximiliano, Maximi liano!, ¡tú nos ocultas algo!
-¿Vamos? -dijo Montecristo-; le veréis volver alegre, risueño, gozoso.
Maximiliano lanzó a Montecristo una mirada casi desdeñosa, casi irritada.
-¡Partamos! -dijo el conde.
-Antes de que partáis, señor conde -dijo Julia-, permitidnos deciros todo lo que el otro día...
-Señora -replicó el conde, tomándole ambas manos-, todo lo que me diríais no equivaldría nunca a lo que leo en vuestros ojos, lo que vuestro corazón ha pensado, lo que el mío ha comprendido. Como los bienhechores de novela, debería haber partido sin volver a veros, pero esta virtud superaba todas mis fuerzas, porque soy hombre débil y vanidoso, porque la mirada húmeda, alegre y tierna de mis seme jantes me produce un bien. Ahora parto, y llevo mi egoísmo hasta deciros: No me olvidéis, amigos míos, porque no me volveréis a ver.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 901 902 903 904 905 906 907 908 909 910 911 912 913 914 915 916 917 918 919 920 921 922 923 924 925 926 927 928 929 930 931 932 933 934 935 936 937 938 939 940 941 942 943 944 945 946 947 948 949 950 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-300   301-350   351-400   401-450   451-500   501-550   551-600   601-650   651-700   701-750   751-800   801-850   851-900   901-950   951-970  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados