Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Cumbres Borrascosas (Emily Bronte)

Cumbres Borrascosas (Emily Bronte) - pág.217

Indice General | Volver

Página 217 de 249


Ella la visitaba dos veces diarias y procuraba mostrarse amable con la señorita, pero ésta la rechazaba violentamente. Heathcliff subió a verla una vez para mostrarle el testamento de Linton. Cedía a su padre todos los bienes y cuantos habían pertenecido a su esposa. Le habían obligado a firmar aquello mientras Cati estaba con su padre el día que éste falleció. La herencia se refería a los bienes muebles, ya que las tierras, por ser menor de edad, no tenía Linton derecho a legarlas. Pero, Heathcliff ha hecho valer también sus derechos a ellas en nombre de su difunta mujer y en el suyo propio.
Creo que legalmente tiene razón, d e todas formas, como Catalina no tiene dinero ni amigos, no ha podido disputárselas.
«Sólo yo -siguió diciéndome Zillah-, salvo esa vez que subió el amo, iba a su cuarto. Nadie se ocupaba de ella. El primer día que bajó al salón fue un domingo por la tarde. Al llevarle la comida me había dicho que no podía soportar el frío que hacía arriba. Le contesté que el amo iba a ir la «Granja de los Tordos» y que Hareton y yo no la incomodaríamos. Así que en cuanto sintió el trote del caballo de Heathcliff, bajó,
vestida de negro, con sus rubios cabellos peinados lisos por detrás de las orejas.
»José y yo acostumbramos ir los domingos a la iglesia.» Se refieren a la capilla de los metodistas o baptistas, ya que la iglesia ahora no tiene pastor -aclaró la señora Dean -. «José había ido ya a la iglesia, pero yo cre que debía quedarme en casa -continué Zillah- porque no sobra que una persona de edad vigile a los jóvenes y Hareton, a pesar de su timidez, no es precisamente un chico modelo. Yo le había advertido que su pri ma bajaría seguramente a hacernos compañia, y que como ella solía guardar la fiesta dominical, valía más que él no trabajase ni estuviese repasando las escopetas mientras ella perma neciera abajo. Se ruborizó al oírme, se miró la ropa y las manos e hizo desaparecer el aceite y la pólvora. Comprendí que quería ofrecerle su compañía y que deseaba presentarse a ella con mejor aspecto, y para ayudarle a ello, le
ofrecí mis servicios. Se puso muy turbado y empezó a renegar.
»-Señora Dean -dijo Zillah comprendie ndo que su conducta me desagradaba- usted podrá pensar que la señorita es demasiado fina para Hareton, y puede que esté usted en lo cierto, pero le aseguro que me gustaría rebajar un poco su orgullo.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-249  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados