Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Cumbres Borrascosas (Emily Bronte)

Cumbres Borrascosas (Emily Bronte) - pág.211

Indice General | Volver

Página 211 de 249


Según Hareton, se despierta por la noche chillando e implorándote que le defiendas. De modo, que quieras o no, tienes que venir a ver a tu marido. Te lo cedo para ti sola: tendrás que preocuparte tú de él.
-Podia usted dejar que Cati viviera aquí con Linton -intercedí yo-. Ya que les detesta usted, no les echará de menos. No harán más que atormentarle con su presencia.
-Pienso arrendar la «Granja» -respondió- y, además, deseo que mis hijos estén a mi lado y que esta mu­chacha trabaje para ganarse su pan. No voy a sostenerla como una holgazana ahora que Linton ha muerto. Va mos, date prisa, y no me obligues a apelar a la fuerza.
-Iré -dijo Cati-. Aunque usted ha hecho todo lo posible para que nos aborrezcamos el uno al otro. Linton es el único cariño que me queda en el mundo, y le desafío a usted a que le haga padecer cuando yo esté presente.
-Aunque te erijas en su paladina -respondió Heathcliff - no te quiero tan bien que vaya a quitarte el tor­mento de-atenderle mientras viva. No soy yo quien te hará aborrecerle. Su dulce carácter se encargará de ello. Como consecuencia de tu fuga y de las consecuencias que tuvo para él, le vas a hallar tan agrio como el vinagre. Ya le oí explicar a Zillah lo que haría si fuese tan fuerte como yo: el cuadro era admirable. Mala inclinación no le falta, y su misma debilidad le hará encontrar algún medio con que sustituir el vigor de que carece.
-Como que es su hijo -dijo Cati-. Sería milagroso que no tuviera mal carácter. Y celebro que el mío sea
me jor y me permita perdonarle. Sé que me ama y por eso le amo yo también. En cambio, señor Heathcliff, a usted no le ama nadie, y por muy desgraciados que nos haga ser, nos desquitaremos pensando que su crueldad procede de su desgracia. ¿Verdad que es usted desgraciado? Está usted tan solitario como el diablo y es tan envidioso como él. Nadie le ama y nadie le orará cuando muera. ¡Le compadezco!
Catalina habló en lúgubre tono de triunfo. Parecía dispuesta a amoldarse al ambiente de su futura familia y a disfrutar, como ellos, en el mal de sus enemigos.
-Tendrás que compadecerte de ti misma -replico su suegro- si sigues aquí un minuto más.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-249  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados