Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Cumbres Borrascosas (Emily Bronte)

Cumbres Borrascosas (Emily Bronte) - pág.197

Indice General | Volver

Página 197 de 249


Yo por mi parte meditaba en aquel misterio y había resuelto en mi interior que ella no padeciese ni por Linton ni por nadie. En el ínterin, oí un ruido entre los matorrales y vi al señor Heathcliff que se dirigía hacia nosotros. Aunque oía sin duda los sollozos de Linton, no miró a la pareja, sino que se dirigió a mí, empleando el tono casi amistoso con que siemp re me tra taba, y me dijo:
-Me alegro de verte, Elena. ¿Cómo te va? -Y agre gó en voz baja-: Me han dicho que Eduardo Linton se
está muriendo. ¿Es tal vez una exageración?
-Es absolutamente cierto -repuse- y si para nosotros es muy triste, creo que constituye una dicha para él.
-¿Cuánto tiempo crees que vivirá? -me preguntó.
-No lo sé.
-Es que -continuó, mirando a Linton, que no se atrevía ni a levantar la cabeza (y la propia Cati parecía es-tar en el mismo caso bajo el poder de su mirada)- se me figura que este muchacho va a darme mucho
quehacer aún, y sería de desear que su tío se largase de este mundo antes que él. ¿Cuánto hace que este cachorro se dedica a esos llantos? Ya le he dado algunas leccioncitas de lloro. ¿Suele encontrarse a gusto con la muchacha?
-¿A gusto? Lo que se muestra es angustiadísimo. Creo que en vez de estar paseando por el campo con su novia debería de estar en la cama cuidadosamente atendido por un médico.
-Así sucederá dentro de dos días -respondió Heathcliff-. ¡Linton, levántate! ¡No te arrastres por el suelo!
Linton había vuelto a dejarse caer, sin duda asustado por la mirada de su padre. Trató de obedecerle, pero sus escasas fuerzas se habían agotado y volvió a caer lanzando un gemido. Su padre le levantó y le hizo recostarse sobre un recuesto cubierto de césped.
-Ponte en pie, maldito -dijo brutalmente, aunque procuraba reprimirse.
-Lo intentaré, padre -respondió él jadeando-, pero déjeme solo. Cati, dame la mano. Ella te podrá decir
que... estuve alegre, como tú querías.
-Cógete a mi mano -respondió Heathcliff- Ella te dará el brazo ahora. ¡Así! Sin duda pensará usted, jo­ven, que soy el diablo cuando tanto me teme. ¿Quiere usted acompañarle hasta casa? En cuanto le toco, se echa a temblar...
-Querido Linton -manifestó Catalina-, no puedo acompañarte hasta «Cumbres Borrascosas», porque papá no me lo permite.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-249  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados