Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Cumbres Borrascosas (Emily Bronte)

Cumbres Borrascosas (Emily Bronte) - pág.176

Indice General | Volver

Página 176 de 249


No me abra­
ces tan fuerte, porque me ahogas. Papá me dijo que vendrías a verme. Cierra la puerta, haz el favor. Esas odiosas gentes no quieren traer carbón para el fuego. ¡Y hace tanto frío!
Yo misma llevé el carbón y revolví el fuego. Linton se quejó de que le cubría de ceniza, pero tosía de tal modo y parecía tan enfermo, que no me atreví a reprenderle por su desagradecimiento.
-¿Te agrada verme, Linton? ¿Puedo serte útil en algo? -preguntó Cati.
-¿Por qué no viniste antes? -repuso él-. Debiste venir en vez de escribirme. No sabes cuánto me cansaba escribiendo aquellas largas cartas. Hubiera preferido hablar contigo. Ahora ya no estoy ni para hablar, ni para nada. ¿Y Zillah? ¿Quiere usted, Elena, ver si está en la cocina?
Yo no me hallaba muy dispuesta a obedecerle, tanto más cuanto que ni siquiera me había agradecido el arreglarle el fuego, y respondí:
-Allí está José únicamente.
-Tengo sed -dijo Linton -. Zillah no hace mas que escaparse a Gimmerton desde que mi padre se fue. ¡Es una miserable! Y tengo que bajar aquí, porque si estoy arriba no me hacen caso cuando les llamo.
-¿Su padre se cuida de usted, señorito? -pregunté.
-Por lo menos, hace que los demás me atiendan ---contestó-. ¿Sabes, Cati? Aquel animal de Hareton se
burla de mí. Le odio a él y a todos éstos. Son odiosos.
Cati tomó un jarro de agua que halló en el aparador y llenó un vaso. Él le rogó que añadiese una cucharada de vino de una botella que había encima de la mesa, y después de beber se mostró más amab le.
-¿Estás satisfecho de verme? -volvió a preguntar la joven, animándose al ver en el rostro de su primo un esbozo de sonrisa.
-Sí. Es muy agradable oír una voz como la tuya. Pero papá me afirmaba que no venias porque no me querías, y esto me disgustaba. Él me acusaba de ser un hombre despreciable y me afirmaba que de haberse hallado él en mi lugar, sería a estas horas el amo de la «Granja»... Pero., ¿verdad que no me desprecias, Cati?
-¿Yo? -repuso ella -. Después de papá y a Elena, te quiero más que a n ada en el mundo. Pero no tengo simpatía al señor Heathcliff y cuando él esté aquí no vendré.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-249  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados