Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Cumbres Borrascosas (Emily Bronte)

Cumbres Borrascosas (Emily Bronte) - pág.87

Indice General | Volver

Página 87 de 249


Si tarda en hacerlo más de tres minutos, saldrá de un modo ignominioso: a viva fuerza.
-Catalina, tu corderito me amenaza como un toro. Está exponiéndose a tener un tropezón con mis puños. ¡Por Dios, señor Linton, que siento de veras que no tenga usted ni un mal puñetazo!
El amo miró hacia el pasillo y me hizo una seña para que fuese a llamar a los criados. No quería, sin duda, exponerse a un choque directo. Obedecí. Pero la señora, dándose cuenta, me siguió, y, al ir yo a llamarles, me empujó, me apartó y cerró la puerta con llave.
-¡Magnífico procedimiento! -dijo como contestando a la irritada y asombrada mirada que le dirigió su
mari do-. Si no tienes valor para combatir con él, preséntale tus excusas o date por vencido. Será tu justo castigo por afectar una valentía que no tienes. ¡Antes me tragare la llave que entregártela! Así recompensais mis bondades los dos. Mi benevolencia hacia el débil carácter de uno y el mal carácter de otro, la pagáis así. Estaba defendiéndolos a ti y a tu hermana, Eduardo... ¡Ojalá te azote Heathcliff hasta tundirte, ya que has pensado tan mal de mí!
Eduardo trató de arrancar la llave de Catalina, pero ella la arrojó al fuego, y él, asaltado de un temblor nervioso, y después de hacer esfuerzos sobrehumanos para dominarse, angustiado y humillado, hubo de dejarse caer en una silla, tapándose la cara con las manos.
-¡Oh, cielos! En los antiguos tiempos este suceso habría valido para que te armaran caballero... -exclamó
la señora . Estamos vencidos... Tan capaz sería Heathcliff ahora de alzar un dedo contra ti, como un rey de enviar su ejército contra una madriguera de ratones. Levántate, hombre, que nadie te va a herir... No, no eres un cordero, sino una liebre...
-¡Goza en paz de este cobarde que tiene la sangre de horchata! -dijo su amigo-. Te felicito por tu elección. ¿De modo que me dejaste por un pobre diablo como éste? No le daré de puñetazos, pero me complacerá pegarle un puntapié. Y ¿qué hace? ¿Está llorando o se ha desmayado del susto?
Se acercó a Linton y empujó la silla en que éste estaba sentado. Hubiese hecho mejor en mantenerse a distancia. Mi amo se levantó y le asestó en plena garganta un golpe capaz de derribar al hombre mas vigoroso.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-249  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados