Juegos tradicionales, entretenimientos e información
    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia Juegos | Contacto

  Secciones > Libros Clásicos > Vanina Vanini (Stendhal)

 

Vanina Vanini (Stendhal) - pág.7

Indice General | Volver

Página 7 de 26


Tomada esta resolución, Vanina recordaba a su pesar el afecto que le había tomado a aquel joven cuando, tan tontamente, les creía mujer. ¡De modo que después de una intimidad tan dulce tenía que olvidarle! En los momentos más razonables, se asustaba del cambio producido en sus ideas. Desde que Missirilli había dicho su nombre, todas las cosas en las que Vanina estaba acostumbrada a pensar parecía que se habían cubierto de un velo y resulta­ban muy lejanas.
No había transcurrido una semana cuando Va-nina, pálida y trémula, entró con el cirujano en la habitación del joven carbovario. Venía a decirle que había que convencer al príncipe de que se hiciese sustituir por un criado. No se quedó ni diez segun­dos; pero a los pocos días volvió otra vez con el cirujano, por humanidad. Una noche, aunque Missi­rilli estaba mucho mejor y Vanina no tenía ya el pretexto de temer por su vida, se atrevió a presen­tarse sola. A1 verla, Missirilli se sintió felicísimo, pero decidió ocultar su amor; ante codo, no quería apartarse de la dignidad que convenía a un hombre. A Vanina, que había entrado en la habitación muy sonrojada y temiendo oír palabras de amor, la des­concertó la amistad noble y leal, pero muy poco tierna, con que la recibió Missirilli. Se marchó sin que él intentara retenerla.
Volvió a los pocos días. La misma conducta, las mismas promesas de adhesión respetuosa y de agra­decimiento eterno. Vanina, muy lejos de tener que poner freno a las efusiones del joven carbonarlo, se preguntó si era ella sola la enamorada. Aquella mu­chacha hasta entonces tan orgullosa se dio cuenta amargamente de toda la magnitud de su locura. Si­muló jovialidad y hasta frialdad, espació las visitas, pero no tuvo la fuerza de voluntad de dejar de ver al joven enfermo.
Missirilli, abrasado de amor, pero pensando en su origen oscuro y en su deber, se había prometido no descender a hablar de amor sino en el caso de que Vanina dejara pasar ocho días sin ir a verle. El orgullo de la joven princesa combatió paso a paso.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 >>>




Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Canales de tv online en vivo hd Cursos Gratis
Psicología
Biografías

Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z



Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  


Copyright ©1999-2015 Nuevarena.com Todos los derechos reservados