Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Hacia el abismo (Alfonso Daudet)

Hacia el abismo (Alfonso Daudet) - pág.16

Indice General | Volver

Página 16 de 164


Los que han matado al marido
piden la cabeza de la viuda, y no sé si lograremos salvarla.
Además, ¿cómo había yo de imitar a esos fugitivos, a esos
desertores, cuando mi hermano, Ninart de Lavoix, ha que-
rido quedarse en Francia? No, yo he salido de mi país con la
cabeza alta, con un pasaporte en regla autorizándome para
viajar por Italia para mis negocios.
-¡Ha logrado usted que le dieran un pasaporte! -exclamó
Lucía con sorpresa.
-Sí, gracias a mi amigo el abogado Berryer, qué está en
buenas relaciones con un miembro de la Junta de Salvación
pública, al que hizo favores en otro tiempo. Su intervención

E R N E S T O D A U D E T

24

ha hecho que me den lo que hubiera sido imposible sin una
poderosa recomendación. Y así he podido llenar una misión
de que me había encargado.
-¿Una misión? -dijo Lucía no atreviéndose a formular la
pregunta que le quemaba los labios.
-Puedo muy bien decir a usted cuál era, prosiguió Mau-
sabré; usted no me hará traición. Mi hermano, el arrendador
general, en su cualidad de banquero de la corte, era deposita-
rio de sumas importantes pertenecientes a familias nobles, y
estaba alarmado sabiendo que esas cantidades estaban a mer-
ced de un golpe de mano de las turbas. No atreviéndose a
ausentarse de París, por miedo de infundir sospechas, y de-
seando, sin embargo, hacer pasar esos depósitos al extranjero,
me ha confiado ese cuidado.
-A riesgo de comprometer a usted.
-He vivido poco en París y soy menos conocido y, por
consecuencia, menos vigilado que él. Lo que él no podía ha-
cer, podíalo yo sin correr los mismos riesgos. Lo he logrado;
los depósitos están en seguridad en casas de banca de Turín y
me vuelvo a Francia, dichoso de haber dado este testimonio
de adhesión a un hermano a quien quiero y que es el mayor y
el jefe de nuestra casa.
La joven Condesa escuchaba con admiración al valeroso
anciano que hablaba tan sencillamente del acto heroico que
acababa de realizar, como si no se hubiera expuesto a pagarle


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-164  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados