Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Hacia el abismo (Alfonso Daudet)

Hacia el abismo (Alfonso Daudet) - pág.2

Indice General | Volver

Página 2 de 164


dos mujeres jóvenes: la condesa Lucía de Entremont y su
hermana menor, la señorita Clara de Palarin, hijas del difunto
lugarteniente general marqués de Palarin, uno de los más glo-
riosos veteranos de los ejércitos del rey de Francia.
La mayor se había casado con un noble saboyano al ser-
vicio del Piamonte y, establecida en Saboya por su matrimo-
nio, había recogido a su hermana a la muerte de su padre.
Algo después, cuando la entrada de los franceses en Cham-
bery hacía peligroso residir en esta ciudad, el conde de En-
tremont, antes de marcharse a combatir en los Alpes a los
invasores de su país, condujo a Turín a su mujer y a su cuña-
da y las instaló en la casa Gavotti, confiándolas a la adhesión
de una dama de gobierno, la señora Gerard, que servía ya en
casa de sus padres cuando ellas vinieron al mundo.
Desde que habitaban en este asilo, nadie podía jactarse
de haber comunicado con ellas, pues vivían muy retiradas y

H A C I A E L A B I S M O

5

hasta huían las ocasiones de encontrarse con los emigrados
establecidos en la casa. Una casa de huéspedes es siempre
una especie de mentidero, y, en ésta, la actitud de las jóvenes
daba ocasión a comentarios desprovistos de benevolencia.
¿Qué tenían que ocultar para substraerse así a las insinuacio-
nes de amistad que se les hacían y para cerrar su puerta a los
visitantes?
Hubiérase juzgado menos severamente a aquellas bellas
reclusas si se hubieran conocido las causas de su enclaustra-
ción. Pero esas causas eran apenas sospechadas. Se ignoraba
en general que la condesa de Entremont, al condenarse con
su hermana a una existencia de monja, obedecía las órdenes
formales de un marido despótico y celoso, cuyos celos, bien
mirado, no dejaban de tener excusa.
No era porque la Condesa hubiera hecho nunca nada
para justificarlos, sino porque el Conde le llevaba veinte años
y no ignoraba que Lucía se había casado con él sin amor,
después del rompimiento de un noviazgo anterior, rompi-


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-164  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados