El mundo tal como va (Voltaire) - pág.16
Indice General
|
Volver
Página 16 de 21
Finalmente se formó el
concepto de que aquellas grandes oposiciones, que chocando mutuamente
parecían preparar su propia ruina, en el fondo resultaban saludables; que
cada sociedad de magos frenaba a sus rivales; que si bien dichos émulos
diferían en algunas opiniones, todos enseñaban la misma moral. Que
instruían al pueblo, que vivían sujetos a una leyes parecidas a los
preceptores que velan al hijo de la casa, mientras el dueño los vigila a
ellos. Que éste también practica algunas de dichas leyes y que donde menos
se espera se encuentran almas nobles. Aprendió que entre los locos que
pretendían hacer la guerra al gran lama había habido hombres geniales.
Sospechó que las costumbres de Persépolis serían como sus edificios, que
los unos le habían parecido dignos de lástima y los otros le habían
arrebatado de admiración.
-Sé muy bien que los magos que yo había creído tan peligrosos -dijo
Babuc al literato- resultan, en efecto, muy útiles, sobre todo cuando un
gobierno juicioso les impide hacerse demasiado necesarios; pero al menos
estaréis de acuerdo conmigo en que vuestros jóvenes magistrados, que
compran un cargo de juez tan pronto saben montar a caballo, deben
desenvolverse en los tribunales con impertinente ridiculez y con iniquidad
perversa; que sin duda valdría más ceder estos puestos gratuitamente a los
viejos jurisconsultos que han pasado toda la vida sopesando el pro y el
contra de las cosas.
-Ya habéis visto nuestro ejército antes de llegar a Persépolis -le
replicó el literato-. Sabéis, por tanto, que nuestros jóvenes oficiales se
baten muy bien, aunque hayan comprado sus cargos. Quizá podáis ver que
nuestros jóvenes magistrados no juzgan tan mal, aunque hayan pagado para
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
>>>
|