Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La metamorfosis o El asno de oro (Lucio Apuleyo)

La metamorfosis o El asno de oro (Lucio Apuleyo) - pág.50

Indice General | Volver

Página 50 de 254


cabellos que le habían cortado y estaban en el suelo caídos; los cuales,
como yo comencé a coger a hurto, el barbero me vio, y como nosotras

somos infamadas de hechicerías, arrebató de mí riñendo y deshonrándome,
diciendo:
«Tú, mala mujer, no cesa cada día de hurtar los cabellos de los
mancebos bien dispuestos que aquí se afeitan; por Dios, si de esta maldad
no te apartas, que sin más tardanza lo digo a los alcaldes y te pongo delante
de ellos.»
Diciendo y haciendo, lanzó la mano en medio de mis pechos con gran
ira, y buscando sacó los cabellos que ya yo tenía allí escondidos. De lo cual
yo fui muy enojada. Y conociendo las costumbres de mi señora, que con
tales resistencias ella se acostumbraba enojar mucho y darme de palos,
acordé irme y no tornar a casa, lo cual no hice por tu causa; pero como yo
me partiese de allí triste, por no tornar las manos vacías, veo estar un
odrero con unas tijeras trasquilando tres odres de cabrón, los cuales, como
los viese estar colgados tersos y muy hinchados, tomé algunos de los pelos
que estaban por el suelo, y como eran rojos semejaban a los cabellos de
aquel beocio gentilhombre de quien mi ama estaba enamorada: a la cual los
di, disimulando la verdad. Mi señora Panfilia, en el principio de la noche,
antes que tú tornases de cenar, con la pena y ansia que tenía en su corazón,
subió a una azotea de casa que estaba abierta a las partes orientales y a las
otras hacia donde querrían mirar, en la cual ella secretamente mora y
frecuenta, porque es aparejada para sus artes mágicas. Y ante todas cosas,
según su costumbre, aparejó sus instrumentos mortíferos, conviene a saber:
todo linaje de especias odoríferas, láminas de cobre con ciertos caracteres,
que no se pueden leer, clavos y tablas de navíos, que se perdieron en la mar
y fueron llorados. Asimismo tenía allí delante de sí muchos miembros y
pedazos de cuerpos muertos, así como narices, dedos y clavos con carne de
hombres muertos en el patíbulo. También tenía sangre de muertos a hierro,
huesos de cabeza y quijadas sin dientes de bestias fieras.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-254  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados