Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La metamorfosis o El asno de oro (Lucio Apuleyo)

La metamorfosis o El asno de oro (Lucio Apuleyo) - pág.30

Indice General | Volver

Página 30 de 254


algún peligro.
Yo le respondí:
-No tengas tú, señora, cuidado ni pena de esto; porque demás de yo no
preferir a mis placeres el convite de casa ajena, con mi presta vuelta te
quitaré de este miedo, y aun también no voy sin compañía, que mi espada
llevo debajo de mí, que es ayuda de mi salud.
Con esto me despedí y fui a la cena, donde hallamos otros convidados,
que, como aquélla era dueña principal y flor de la ciudad, el convite era
bien acompañado y suntuoso. Allí había las mesas ricas de cedro y de
marfil cubiertas con paños de brocado; muchas copas y tazas de diversas
formas, pero todas de muy gran precio; las unas eran de vidrio,
artificiosamente labrado, otras de cristal pintado, otras de plata y de oro
resplandeciente, otras de ámbar, maravillosamente cavado, y todas
adornadas de piedras preciosas, que ponían gana de beber; finalmente, que
todo lo que parece que no puede haber allí lo había; los pajes y servidores
de la mesa eran muchos y muy bien ataviados; los manjares eran en

abundancia y muy discretamente administrados; los pajes, en cabello y
vestidos hermosamente, traían aquellas copas hechas de piedras preciosas
con vino añejo, muy fino y mucho.
Ya traídas a la mesa velas encendidas, comenzó a crecer el hablar entre
los convidados y el burlar y reír y motejar unos de otros. Entonces Birrena
me preguntó, diciendo:
-¿Cómo te va en esta nuestra tierra? Que cierto, a cuanto yo puedo
saber, en templos y baños y otros edificios precedemos a todas las otras
ciudades. Además de esto, somos ricos de alhajas de casa. Aquí hay mucha
libertad y seguridad; hay grandes negociaciones y mercaderías, cuando
vienen mercaderes romanos; tanta seguridad y reposo para los extranjeros
como tendrían en su casa. Basta decir que somos el retiro y reposo de
placeres para todos los de otras provincias que aquí vienen.
A esto yo respondí:
-Por cierto, señora, dices verdad, que yo nunca me hallé más libre en
parte ninguna como aquí. Pero cierto, tengo miedo de las inevitables y
ciegas obscuridades del arte mágica, que he oído decir que aquí aun los
muertos no están seguros en sus sepulcros; porque de allí sacan y buscan


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-254  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados