Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > La metamorfosis o El asno de oro (Lucio Apuleyo)

La metamorfosis o El asno de oro (Lucio Apuleyo) - pág.16

Indice General | Volver

Página 16 de 254


amigo Demeas así lo dice por sus cartas; por tanto, te ruego que no
menosprecies la brevedad o angostura de mi casa, que está aparejada por lo
que mandares, y ves allí aquella cámara, que es razonable, en que puedes
estar a tu placer. Porque, cierto, tu presencia hará mayor la casa y tú serás
alabado de no menospreciar mi pequeña posada. Además de esto, imitarás a
las virtudes de tu padre Teseo, que nunca se menospreció de posar en una
casilla de aquella buena vieja Hecales.

Entonces llamó a la moza y díjole:
-Fotis, toma esta ropa del huésped y ponla a buen recaudo en aquella
cámara; y saca presto de la despensa aceite para untarse y un paño para
limpiarlo, y lleva a mi huésped a este baño más cercano, porque él viene
harto fatigado del malo y largo camino.
Cuando yo oí estas cosas, conociendo las costumbres y miseria de
Milón, y queriendo tomar amistad con él, díjele:
-No es menester nada de estas cosas, que dondequiera las hallamos en el
camino; pero yo preguntaré por el baño. Lo que más principalmente ahora
he menester es que, para mi caballo, que me ha traído muy bien hasta aquí,
me compres tú, señora Fotis, heno y cebada; ves aquí los dineros.
Esto hecho y puesta toda mi ropa en aquella cámara, yendo yo al baño,
acordé primero de proveer de alguna cosa para comer; y fuime a la plaza de
Cupido, adonde vi abundancia de pescados, y preguntando el precio, no
quise tomar de lo caro, que valía cien maravedís, y compré otro por veinte
maravedís. Al tiempo que yo salía con mi pescado, viene tras de mí Pithias,
que fue mi compañero cuando estudiábamos en Atenas. El cual había días
que no me había visto, y como me conoció, vínose a mí con mucho amor y
abrazome, dándome paz amorosamente, y dijo:
-¡Oh mi Lucio!, mucho tiempo ha que no te he visto: por Dios que
después que nos partimos de nuestro maestro Clytias, nunca más nos
vimos; mas ¿qué es ahora la causa de tu venida?
Yo dije:
-Mañana lo sabrás; pero, ¿qué es esto? Yo he mucho placer en verte con
vara de justicia y acompañado de gente de pie.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-100   101-150   151-200   201-250   251-254  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados