Juegos tradicionales, entretenimientos e información

    Home | Juegos Online | Biblioteca | Libros Clásicos | Crucigramas | Ingenio | Enciclopedia | Diccionario | E-Commerce | Chat

  Secciones > Libros Clásicos > Una casa de granadas (Oscar Wilde)

Una casa de granadas (Oscar Wilde) - pág.18

Indice General | Volver

Página 18 de 79


Así que sacudió su linda cabeza y, tomando a don Pedro de la mano, descendió lentamente las gradas hacia un largo pabellón de seda púrpura que habían levantado al fondo del jardín, siguiendo los demás niños en orden estricto de precedencia, yendo primero los que tenían apellidos más largos.
3. «Verdadera sonrisa de Francia.» En francés en el original.
4. El texto original da el término en francés: moue.

Un cortejo de niños nobles, vestidos fantásticamente de toreros5, salió a su encuentro, y el joven conde de TierraNueva, un muchacho de unos catorce años, de extraordinaria belleza, descubriéndose con toda la gracia de un hidalgo de cuna y grande de España, la condujo solemnemente a un pequeño sitial decorado en oro y marfil, colocado sobre un alto estrado que dominaba el ruedo. Las niñas se agruparon en derredor suyo, haciendo revolotear sus grandes abanicos y cuchicheando unas con otras, y don Pedro y el Gran Inquisidor se quedaron de pie y riendo a la entrada. Incluso la duquesa -la camarera mayor, como se la llamaba-, una mujer enjuta y de facciones duras, con gorguera amarilla, no se mostraba tan malhumorada como de costumbre, y algo parecido a una fría sonrisa vagaba en su rostro arrugado y contraía sus delgados labios descoloridos.
5. Toreadors, en el texto, con el término usual francés.
Era ciertamente una corrida maravillosa, y mucho más bonita, pensaba la infanta, que la corrida de verdad a la que la habían llevado en Sevilla con ocasión de la visita del duque de Parma a su padre. Algunos de los muchachos hacían cabriolas montados en caballos de juguete ricamente enjaezados, blandiendo largas picas anudadas con alegres caídas de cintas brillantes; les seguían otros a pie que movían sus capotes escarlata delante del toro y saltaban con ligereza la barrera cuando les embestía. Y en cuanto al toro mismo, era exactamente como un toro vivo, aunque estaba hecho sólo de mimbre y cuero tensado, y a veces insistiera en correr dando la vuelta al ruedo sobre las patas traseras, lo que jamás se le hubiera ocurrido hacer a ningún toro vivo. Se prestó espléndidamente a la lidia, también, y los niños se excitaron tanto que se pusieron de pie en los bancos, y agitando sus pañuelos de encaje gritaban: ¡Bravo toro! ¡Bravo toro; con la misma seriedad que si hubieran sido personas adultas. Finalmente, sin embargo, después de una lidia prolongada durante la cual varios de los caballos de cartón fueron atravesados a cornadas y sus jinetes desmontados, el joven conde de Tierra-Nueva hizo humillar al toro y, habiendo obtenido permiso de la infanta para darle el golpe de gracia6, hundió su estoque de madera en el cuello del animal, con tal violencia que arrancó la cabeza de un tajo, y descubrió el rostro risueño del pequeño monsieur de Lorraine, hijo del embajador francés en Madrid.


< Anterior  |  Siguiente >

<<< 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 >>>

Páginas  1-50   51-79  
Menú
Home
Biblioteca
Juegos Online
Juegos Flash
Crucigramas
Libros Clásicos
Sopas de Letras
Ingenio
Shop
Chat

En esta sección

Juegos, Cursos y
Enciclopedias gratis

Cursos Gratis
Biografías


Diccionario : A - B - C - D - E - F - G - H - I - J - K - L - M - N - Ñ - O - P - Q - R - S - T - U - V - W - X - Y - Z


Home | Biblioteca | Juegos | Crucigramas
  Acanomas.com : El mundo de los Juegos Acerca de Acanomas.com  

Contáctenos | Cómo publicitar | Términos y condiciones
Copyright ©1999-2008 Acanomas Networks. Todos los derechos reservados