Un marido ideal (Oscar Wilde) - pág.25
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Entra el criado y empieza a apagar las luces. Sir Robert Chiltern levanta la vista.)
SIR ROBERT CHILTERN. -Sí, Mason; apague las luces, apague las luces. (El criado sigue apagando luces. La habitación se queda casi a oscuras. La única luz es la de la gran araña que cuelga sobre la escalera y que ilumina el tapiz que representa el triunfo del amor.)
TELÓN
ACTO SEGUNDO
Escena: salón de la casa de sir Roben Chiltern. Lord Goring, vestido a la última moda, está sentado en un sillón. Sir Robert Chiltern está en pie junto a la chimenea. Evidentemente, se encuentra en un estado de gran agitación mental y nerviosismo. Durante la escena da paseos de un lado para otro.
LORD GORING. -Mi querido Robert, es un asunto muy engorroso, realmente engorroso. Debías habérselo contado todo a tu esposa. Tener secretos de las esposas de otros es un lujo necesario en la vida moderna. Al menos, siempre me dicen eso en el club hombres que son lo bastante calvos para saberlo. Pero ningún hombre debía tener secretos para su propia esposa. Ella invariablemente los descubre. Las mujeres tienen un maravilloso instinto de las cosas. Pueden descubrirlo todo, excepto lo evidente.
SIR ROBERT CHILTERN. -Arthur, no he podido decírselo a mi esposa. ¿Cuándo se lo iba a haber dicho? Anoche no. Hubiera provocado una separación para toda la vida y hubiera perdido el amor de la única mujer que adoro en el mundo, de la única mujer que ha hecho vibrar el amor dentro de mí. Anoche hubiera sido completamente imposible. Se hubiese separado de mí con horror..., con horror y desprecio.
LORD GORING. -¿Es tan perfecta lady Chiltern?
SIR ROBERT CHILTERN. -Sí; lo es.
LORD GORING. -(Quitándose el guante de la mano izquierda.) ¡Qué lástima! Perdón, mi querido amigo; no quise decir exactamente eso. Pero si lo que me dices es cierto, me gustaría tener una conversación seria sobre la vida con lady Chiltern.
SIR ROBERT CHILTERN. -Sería completamente inútil.
LORD GORING. -¿Puedo intentarlo?
SIR ROBERT CHILTERN. -Sí; pero nada puede hacer cambiar sus ideas
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