La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde) - pág.49
Indice General
|
Volver
Página 49 de 59
Lo considero un error. Pero comprenderá usted perfectamente, como es natural, que toda comunicación entre usted y mi hija debe cesar terminantemente desde ahora mismo. Sobre este punto, como por supuesto sobre todos los puntos, soy inflexible.
JACK. -¡Me he comprometido a casarme con Gundelinda, lady Bracknell!
LADY BRACKNELL. -Eso no tiene la menor importancia, caballero. Y ahora, en cuanto a Algernon... ¡Algernon!
ALGERNON. -¿Qué, tía Augusta?
LADY BRACKNELL. -¿Puedo preguntarte si en esta casa vive tu achacoso amigo míster Bunbury?
ALGERNON. (Tartamudeando.)-¡Oh, no! Bunbury no vive aquí. Bunbury está no sé... dónde... en este momento. En fin, Bunbury ha muerto.
LADY BRACKNELL. -¡Muerto! ¿Y cuándo ha muerto míster Bunbury?. Su muerte ha debido de ser muy repentina.
ALGERNON. (Alegremente.)-¡Oh! Le he matado esta tarde. Digo, el pobre Bunbury murió esta tarde.
LADY BRACKNELL. -¿Y de qué murió?
ALGERNON. -¿Quién, Bunbury? ¡Oh, explotó por completo!
LADY BRACKNELL. -¿Que explotó? ¿Ha sido víctima de un atentado revolucionario? No estaba yo enterada de que míster Bunbury se interesase por la legislación social. Si así era, bien castigado está por su morbosidad.
ALGERNON. -¡Querida tía Augusta, he querido decir que le descubrieron! Vamos, que los médicos descubrieron que Bunbury no podía vivir, esto es lo que quería yo decir..., y Bunbury, por lo tanto, se murió.
LADY BRACKNELL. -Parece ser que tuvo una gran confianza en la opinión de los médicos. Sin embargo, me alegro mucho de que se decidiese por último a adoptar una regla de conducta decisiva, según prescripción facultativa. Y ahora que estamos ya libres de ese míster Bunbury, ¿puedo preguntar a usted, míster Worthing, quién es esa personita cuya mano tiene cogida mi sobrino Algernon, de una manera que me parece completamente impropia?
JACK. -Esa señorita es miss Cecilia Cardew, mi pupila. (LADY BRACKNELL saluda fríamente a CECILIA.)
ALGERNON. -He dado palabra de casamiento a Cecilia, tía Augusta.
LADY BRACKNELL. -¿Quieres hacer el favor de repetírmelo?
CECILIA. -Míster Moncrieff y yo pensamos casarnos, lady Bracknell.
LADY BRACKNELL. (Se estremece, y yendo hacia el sofá se sienta.)-No sé si es que el aire de esa región del condado de Hertford, precisamente, tendrá algo especialmente excitante, pero el número de promesas matrimoniales en actividad me parece que supera considerablemente el término medio suministrado por la estadística para gobierno nuestro.
< Anterior
|
Siguiente >
<<<
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
>>>
Páginas
1-50
51-59
|